Hace años nos conocimos. Juntos, decidiendo qué ser en el futuro.
El tiempo pasó y nos hicimos amigos. O eso quería creer yo. Yo nunca quise caer. Nunca quise desear estar en tus brazos. Nunca quise pensar cada segundo en ti. Nunca... Pero lo cierto es que lo hice.
Y cuando las ganas pesaron más que los miedos y di el paso, perdí un amigo y gané otra cicatriz.
Hoy... Hoy tu olor me recuerda que no te he olvidado. Hay heridas que no cicatrizan nunca.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

2 comentarios:
Pero te atreviste y saliste de dudas... mejor eso que quedarte siempre con el "y si..."
Saludetes.
Sí. Tienes razón. En parte va de eso este buzón, de reunir el valor para no quedarme con las dudas. Bienvenida y pásate siempre que quieras.
Un beso
Publicar un comentario