Hoy. Hoy ya no soy aquella persona. Y no, no soy feliz. No soy feliz pero no tengo ningún motivo para no serlo. Sí, quizás no tenga a alguien a mi lado, pero eso no me hace falta para ser feliz (o, al menos no lo creo). Al perder aquella felicidad, perdí una parte de lo que era y lo que soy ya no es suficiente. Tanta luz me cegó.
Pese a todo, nadie se da cuenta. Y espero que siga siendo así. No quiero que se compadezcan ni que intenten arreglarme... Porque dañada y todo, sigo aquí, en pie y peleando cada día. Porque cada día es una oportunidad para una nueva sonrisa. Porque cada risa compartida me acerca más a ser la persona que quiero llegar a ser. Porque sólo sabiendo lo perdido puedes entender lo ganado.
Querría contarte que soy feliz. Pero prefiero contarte lo que soy.

3 comentarios:
Así el mundo gira, mi Dama.
Pero Usted no debe preocuparse: lleva muchos ases en la manga.
Muchos ases pero sigo perdiendo partida tras partida.
En fin, es cierto que es así como gira el mundo, para que unos ganen otros tienen que perder y hay derrotas en las que acabas ganando.
PD: Jo, nunca me habían llamado "mi Dama". Me gusta ;)
No se asombre del tratamiento, Dama Inés. dudo de que merezca menos.
Tal vez, a la hora de predecir los erráticos comportamientos sentimentales de los humanos, haya Usted pasado por alto un detalle muy importante: los humanos somos estúpidos. Eso puede aclarar su confesada tendencia a perder con los ases en la mano. Pero no se preocupe Usted por ello: la estadística juega a su favor.
Cuídeseme.
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