jueves, 27 de agosto de 2009

Insomnios

He escrito este mail unas cuantas veces. Y siempre acabo borrando lo fundamental y dejando las tonterías. Y es así, vacío de verdades, como lo he enviado... Pero lo que realmente quería decir es:

Me ha hecho mucha ilusión verte hoy. En serio. No he querido ser pesada estas semanas pero te he echado de menos. He echado de menos verte cada domingo y reírnos juntos. Esa dosis semanal no es todo lo que querría, eso ya lo sabes, pero al menos me recarga las baterías.

Y hoy (suspiro), hoy ahí estabas. Como siempre. Bueno, como siempre no, la barba me gusta, sí señor. Y hemos charlado. Y nos hemos reído. Y te he hecho de rabiar (un poquito). Y tú a mí. Y he compartido mi alegría contigo (*). Y tu olor me ha envuelto al darte dos besos. Y al despedirnos. Y... juraría que me has mirado cuando me solté el pelo (aún mojado de la piscina).

Pero ahora se me hace un mundo pensar lo que queda hasta que nos volvamos a ver... Y estoy insomne. ¿Podrías dejar de robarme el sueño? O si me lo robas, que al menos sea porque compartes insomnios conmigo.

(*) También quiero compartir aquí mi alegría. Después de mucho trabajo y un par de informes del referee (a.k.a. peleas, porque el muy c*****o no quería dar su brazo a torcer), la revista ha aceptado mi artículo para su publicación. Estoy feliz. Insomne, pero feliz.

Aquí va otro, sí.
Al menos éste no es para quejarme.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Oiga, que por lo menos su insomnio tiene una causa... eso sí es digno.
El no saber el motivo, particularmente a mí, me causa un doble desvelo.

Un besote Inés.

Inés dijo...

¿Causa? Pues de alguna manera sí, pero casi que preferiría que encontrarme con alguien no fuera causa de insomnio. Vamos, que me parece una estupidez que él sea causa de mis desvelos.

Y yo te entiendo, Morella, que hay muchas veces que el insomnio aprieta sin causa, motivo ni razón.

Besos