lunes, 14 de septiembre de 2009

Recomendaciones (II)


Mad Men

Y para explicar el porqué, una cita:

Rachel: I've never been in love.

Don: She won't get married because she's never been in love. I think I wrote that. It was to sell nylons.

Rachel: For a lot of people, love isn't just a slogan.

Don: Oh you mean love. You mean a big lightning bolt to the heart where you can't eat and you can't work and you just run off and get married and make babies. The reason you haven't felt it is beacause it doesn't exist. What you call love was invented by guys like me to sell nylons.

Rachel: Is that right?

Don: Pretty sure about it. You're born alone and you die alone and this world just drops a bunch of rules on top to forget those facts but I never forget. I'm living like there's no tomorrow.

(...)

Capítulo 1: "The Smoke Gets in Your Eyes"

8 comentarios:

Microalgo dijo...

Ejjem.

Discrepo. De varias cosas.

Ya dejé mi opinión hace tiempo en un viejo post
(http://lazonafotica.wordpress.com/2009/01/28/profusion-de-lugares-comunes/)

pero se la resumo: claro que morios solos, como respiramos solos y (perdón) cagamos solos. No hay nada triste ni extraño en ello. Los procesos metabólicos (respirar, cagar, morirse) los ejerce el organismo en soledad. Pero NO vivimos solos.

Lo de nacer solos, pregúntele a su madre, ande. Tal vez su opinión también difiera de esa otra.

Y eso de "el amor no existe", tampoco me lo creo. Que no le haya tocado a uno no lo autoriza para generalizar con su inexistencia. Yo estuve cinco años papando moscas y ni siquiera durante ese periodo pensé que el amor no existía. Sólo que no me había tocado a mí, nada más. A veces es más cómodo pensar que si yo no lo tengo es que nadie lo tiene. Pero es un error de apreciación.

Créame.

Un besote.

Inés dijo...

No, si yo creo en el amor. Pero no en ese "rayo al corazón por el que no puedes comer y no puedes trabajar y lo único que puedes hacer es correr a casarte y tener hijos."

En serio que yo creo que en el amor, pero eso de ahí ni me interesa que exista ni, si existiese, lo quiero para mí. Y quiero amor, de verdad, sin tapujos y sin imposiciones sobre qué debe ser. Al fin y al cabo, el amor sólo se debería definir entre dos.

Y sobre el resto... Aunque no esté de acuerdo con el personaje de Don Draper, esa actitud sí que le define. Y claro que sé que no vivimos solos (fíjate qué cosas que uno se encuentra compañía aún sin buscarla, en sitios tan inesperados como la zona fótica, por poner un ejemplo). De hecho, creo que es lo fundamental de vivir, acompañar y dejarse acompañar.

Besotes

Inés

PD: Ainss, que se me olvidaba... No veas la ilusión que me ha hecho ver qué hablas en pasado sobre esa ausencia de amor. :)

Y que claro que recuerdo tu entrada. Y también aquella del "A vueltas con el término". Pero una cosa (seguir creyendo en el amor aunque se haga de rogar) no quita la otra (que el concepto de amor sea una cuestión en gran manera comercial, que es, al fin y al cabo, lo que dice Don Draper en esa conversación).

Pero vamos... La serie sigue siendo altamente recomendable, aunque sólo sea por el debate que suscita (es que los personajes son tan... auténticos).

Microalgo dijo...

Yo, lamentablemente, no puedo sino estar de acuerdo con Cortazar:

"Sacás una idea de ahí, un sentimiento del otro estante, los atás con ayuda de palabras, perras negras, y resulta que te quiero. Total parcial: te quiero. Total general: te amo. Así viven muchos amigos míos, sin hablar de un tío y dos primos convencidos del amor-que-sienten-por-sus-esposas. De la palabra a los actos, che; en general sin verba no hay res. Lo que mucha gente llama amar consiste en elegir a una mujer y casarse con ella. La eligen, te lo juro, los he visto. Como si se pudiese elegir en el amor, como si no fuera un rayo que te parte los huesos y te deja estaqueado en mitad del patio. Vos dirás que la eligen-porque-la-aman, yo creo que es al verse. A Beatriz no se la elige, a Julieta no se la elige. Vos no elegís la lluvia que te va a calar hasta los huesos cuando salís de un concierto" (Julio Cortázar: Rayuela).

Así (lamentablemente, repito) funcionan para mí las cosas.

Así que sí, es un rayo.

Gracias por considerarme entre los que te hacen compañía. Un honor.

Inés dijo...

Obviamente, el amor no lo eliges. No eliges a quién amas ni cómo les amas.

Pero lo que yo entiendo por amor no te hace renunciar a la persona que eres. Te cambia, sí, pero no dejas de ser tú. Eres tan sólo un poco más la persona que siempre fuiste pero que no te atrevías a ser. Eso suele parecer una corriente eléctrica que te recorre, despertándote a niveles en los que no creías estar dormido. Y si no es correspondido, esa corriente duele como si te partiera un rayo. Hasta ahí de acuerdo.

Pero sigo pensando que el concepto de amor que tiene esta sociedad exige algo así como fuego artificiales. Y no. Ahí es donde me parece que discrepamos. El amor no es un rayo que te golpea un día y ya. No. El amor no se construye en grandes gestos. No.

El amor cada día. Es temblar por ver al otro. Es sentir esa corriente a cada paso del camino. Son las mariposas, pero también la calma. Es saberse despierto en un mundo donde estar despierto duele. Y no querer volver a dormir.

Eso es para mí el amor. O como lo quieras llamar. No quiero otra cosa porque no me parece verdadero. Y no sigo que ya vale.

Microalgo dijo...

Y bueno. Estoy de acuerdo. Pero habrá gente que discrepe, y no soy yo quién para decirles que lo mío sí y lo de ellos no...

En fin, que hay gente pa tó.

Besotes.

Microalgo dijo...

Jé.

Ayer vino una señora que es técnico de laboratorio (la persona viva que lleva, por cierto, más tiempo trabajando aquí) y me pidió "la receta esa tan rica de galletas de Inés Flores". No, si acabará Usted siendo famosa. Podría aliarse con su tocaya Rosales, la de las tortas de anís, y formar un emporio.

Inés dijo...

:D Ay, ay... Y yo que siempre quise ser anónima :)

No, en serio, me acabas de alegrar un poquito una semana demasiado larga y sólo estamos a miércoles. Te tengo que pasar alguna otra recetilla. Pronto, espero.

Besitos ;)

Microalgo dijo...

Mis michelines dicen que no, mis papilas gustativas que sí.

Dicotomías, dicotomías.

Un besote.