Corres en un bosque con los ojos vendados. Sabes que extender los brazos no servirá de nada porque, para cuando notes que vas a chocar, no te va a dar tiempo de parar y el guarrazo te lo vas a dar igual. Pero lo haces. Es una respuesta automática.
Mi respuesta automática es pensarlo todo. Darle mil vueltas. Replanteármelo. Así creo que estoy a salvo, aunque, en realidad, el guarrazo me lo voy a pegar igual.
Parar de correr (o no correr en absoluto) es lo mismo que no jugar, que no apostar. Ésa no es mi opción, no puede serlo. Y si es la única opción, entonces...
Entonces es que uno no lleva los ojos vendados. Y eso es trampa.
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13 comentarios:
"Es que tú te comes mucho el coco" era una frase estrella de mis amigas (sálo amigas, me refiero a las chicas de mi pandilla) cuando intentaban que yo ligara.
Así fui de más joven y así sigo siendo. El "déjate llevar" es muchísimo más probable que acabe en el fondo de un acantilado que el analizar las cosas. ¿Es que no ha aprendido Usted nada de su formación científica? Seguro que sí... y es lo mismo, Dama Inés. Aplicar la navaja de Occam suele dar magníficos resultados.
Así, uno sabe de antemano cuándo le van a hacer daño. Si sigue, es porque saca algo de ello (placer, lo más probable), y lo único que perdemos es un poquito de dignidad y el derecho a quejarnos cuando nos la pegamos (porque ya lo sabíamos).
Y bueno, ganamos experiencia, que ya sabe Usted de quién es madre...
¿Ha leído "El Conde Belisario", de Robert Graves, a todo esto?
Micro, sí, intentar saber cómo me van a hacer daño y cuándo es el motivo inconsciente de darle vueltas a todo. Demasiadas vueltas, seguramente. Pero saberlo no va a reducir los efectos.
Y no, no he leído "El conde belisario". No soy yo muy de novela histórica, pero si me lo recomiendas, anotado queda. Aunque aún tengo varios libros pendientes de lectura (incluyendo un par que llegaron a mí por correo, con caramelos).
Besos!
Inés, es una forma de ser, es inevitable y no va a cambiar por mucho que queramos. Como mucho aprenderemos a no hacernos tanto caso. Actualmente yo también le doy muchas vueltas a todo y considero que algo terminará fallando aunque no tenga claro qué. Y muchas veces considero que simplemente es una forma de escudarme ante cualquier posible daño que pueda recibir.
Cattz, pues sí, es nuestra forma de ser. Lo que no entiendo es por qué deberíamos dejar de hacernos caso. No me refiero a ponerse siempre en lo peor o similares (que también lo hago y ahí sí, hay que darle la importancia debida -- esto es, nula), sino simplemente reflexionar sobre nuestros actos y los de los demás.
Creo que me explico peor que un libro cerrado.
Pues no se lo compre (el libro de Graves). Ayer me hice con él y ya va para allá.
Un besote.
Oído cocina. Mi pila de libros por leer sigue creciendo. Y mi tiempo disminuyendo. En fin...
Incluso no jugar es una elección en sí misma. Es imposible estar preparado para todo en esta vida. Pero sí podemos desear ser flexibles, y no rompernos con un golpe de viento.
Claro que no jugar es una opción en sí misma. Pero la cuestión es que se suponía que en esto jugábamos todoso los implicados.
Y si no es así, no sé si merece la pena el riesgo, claro.
Como tu dices, la ostia te la das igual. Sin embargo, no creo que extendamos los brazos para protegernos del dolor sino para abrazarlo. Cuanto mas cariño le das, antes se cansa de ti.
No sé, XBaltar, no me acaba de gustar lo de abrazar el dolor. Lo puedo asumir como algo inevitable, ¿pero abrazarlo? No sé, no sé.
En cualquier caso, bienvenido a este buzón :)
Precisamente que no sea algo agradable le da mas posibilidades de ser cierto.
P.D: Gracias. Es todo un detalle no ver por aqui ni un solo "Correos ". Las ordenes me ponen nervioso.
No sé si esa filosofía de vida es para mí: que porque algo no sea agradable tenga más posibilidades de ser cierto, implica, en cierta medida, que hay más dolor que placer en la vida. No sé yo...
Oye, y aquí que cada uno haga lo que quiera. :P
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