sábado, 2 de abril de 2011

El premio

Cattz e Interloper me dieron cada uno un premio. Gracias, chicos.




La idea consiste en adaptarlo, entregárselo a no sé cuántos bloggeros más que se lo merezcan y contar siete (creo que eran siete) cosas que la gente no supiera de ti.

No he hecho lo de la personalización del premio. Lo he empezado media docena de veces pero no logro nada. Me atasco, me desespero y lo vuelvo a dejar para otro día. Así que, aunque no debería, voy a pasar de esa parte.

Lo de entregarle el premio a otros... No. Eso tampoco lo voy a hacer. Si alguien quiere contar siete cosas que no sepamos los demás, creo que no hace falta premio.

Pero vamos al lío. Que si no, lo voy dejando, lo voy dejando y al final acabaría por no hacerlo. Procrastinación debería haber sido mi nick. Pero todo eso ya lo sabéis de mí.

Estas son cosas que no sabe de mí... La gente. Así, en general. Pero creo que aquí sí se saben. O se intuyen, al menos. Pero es que no tengo demasiados dobleces ni es éste un sitio donde ocultarse.

1.- Alguien le vendió mi alma a la entropía (que es mucho más implacable que el diablo) cuando nací. Así que estoy condenada a ser un desastre con patas.

2.- Soy una mentirosa cojonuda. A veces. Bueno, más que mentir activamente, soy buena con el disfraz. Insisto, a veces.

3.- Me falta un montón de cultura básica. Soy muy friki para algunas cosas pero hay determinados cánones culturales que nunca han logrado siquiera rozarme.

4.- Soy cabezota en mis opiniones pero me rindo fácilmente en prácticamente todo lo demás. Lo que no es bueno.

5.- Creo que algo más se rompió dentro de mí cuando se me rompió el peroné. Y aún no sé si para bien o para mal.

6.- No me gusta sentirme vulnerable. No me gusta que me toquen cuando lloro. No me gusta que me digan cosas bonitas cuando estoy mal.

7.- Más de dos meses después, alguna lágrima sigue recordándome todo lo que ya no es.

Querría que esto hubiese sido un post chupi, divertido y animado. Pero me ha salido esta cosa deprimente que no mola nada.

Quizás otro día.

Quizás en otra vida. 

4 comentarios:

Anónimo dijo...

No es deprimente Inés. Estos posts parecen tontos pero sirven para conocer un poquito más a las personas :)

Un besito!

Inés dijo...

Aliena, sí, pero hay muchas formas de hacer este tipo de entradas. Y ésta seguramente sea la peor posible.

Microalgo dijo...

Ni por asomo. A bote pronto se me ocurren un montón, mucho peores.

Y la entropía (que es lo mismo que la vida, si uno se para a pensar) es absolutamente implacable. Ni hay que enfrentarse a ella ni doblegarse ate su presencia... me parece que, simplemente, hay que asumir que existe y ya. Se hace en dos minutos y luego no hace falta darle más vueltas el resto de la vida.

Me encanta la levadura. Ya sabe.

Jie.

Inés dijo...

Vale, sí, Micro, tienes razón, hay formas mucho peores. Pero ésta no es muy positiva.

Y la batalla contra la entropía sé que está perdida, pero creo que yo aporto más entropía que la que me corresponde :P

Y me alegro un montón de lo de la levadura. Tenía tres cumples en una semana y, de momento, dos de tres y los dos éxitos :)