Hay personas que no son personas, que son personas-baldosa. Quizás no siempre lo fueron. Quizás alguien o algo les hizo daño y decidieron (consciente o inconscientemente) que era más fácil pasar por la vida sin hacer ruido, sin mostrar sus aristas y, esencialmente, dejándose pisar en sus relaciones.
No es fácil ser persona-baldosa. Duele.
Hay gente que pasa por su vida y los ve, ahí, dejándose pisar y casi disculpándose por no ser suficientemente planos y decide activamente no pisarlos. Hay gente que los ve y decide bailar un "zapateao" sobre ellos porque, efectivamente, no son suficientemente baldosa: sale un codo, o un pie, o una cabeza que habla. Y luego hay gente que ni los ve y pisan simplemente porque no son conscientes de la existencia persona-baldosa.
La cuestión es que, de vez en cuando, una persona-baldosa se harta y decide que eso no es forma de vivir. Y empieza a mostrar sus aristas. Y levanta un brazo. O los dos. Y poco a poco se yergue. Y claro, hay quien se tropieza y se hace daño. Si es de los que pasaban sin darse cuenta, lo más probable es que sólo se sorprenda y siga su camino, algo magullado, pero sin más. O quizás descubra a la persona-baldosa por primera vez. Pero oh, si es de los del "zapateao", lo más probable es que se enfade. Y mucho. Y trate de volver a poner a la persona-baldosa en su lugar. Y es hasta posible que lo consiga. Un día más o para siempre.
Todos (o casi todos) somos persona-baldosa en algunas relaciones. Y somos el que pisa en otras. La cuestión es: ¿serás el que se enfade cuando una de tus persona-baldosa se levante? ¿El que trate de ponerla de nuevo en su lugar para seguir pisándola? ¿O el que le eche una mano para acabar de levantarse del todo?
Aquí hay tiritas y thrombocid para todos. Para las personas-baldosa y para los "tropezados".
No es fácil ser persona-baldosa. Duele.
Hay gente que pasa por su vida y los ve, ahí, dejándose pisar y casi disculpándose por no ser suficientemente planos y decide activamente no pisarlos. Hay gente que los ve y decide bailar un "zapateao" sobre ellos porque, efectivamente, no son suficientemente baldosa: sale un codo, o un pie, o una cabeza que habla. Y luego hay gente que ni los ve y pisan simplemente porque no son conscientes de la existencia persona-baldosa.
La cuestión es que, de vez en cuando, una persona-baldosa se harta y decide que eso no es forma de vivir. Y empieza a mostrar sus aristas. Y levanta un brazo. O los dos. Y poco a poco se yergue. Y claro, hay quien se tropieza y se hace daño. Si es de los que pasaban sin darse cuenta, lo más probable es que sólo se sorprenda y siga su camino, algo magullado, pero sin más. O quizás descubra a la persona-baldosa por primera vez. Pero oh, si es de los del "zapateao", lo más probable es que se enfade. Y mucho. Y trate de volver a poner a la persona-baldosa en su lugar. Y es hasta posible que lo consiga. Un día más o para siempre.
Todos (o casi todos) somos persona-baldosa en algunas relaciones. Y somos el que pisa en otras. La cuestión es: ¿serás el que se enfade cuando una de tus persona-baldosa se levante? ¿El que trate de ponerla de nuevo en su lugar para seguir pisándola? ¿O el que le eche una mano para acabar de levantarse del todo?
Aquí hay tiritas y thrombocid para todos. Para las personas-baldosa y para los "tropezados".

49 comentarios:
Como persona-baldosa del pasado, que terminó levantándose y yéndose en la mayoría de casos, no me gustaría estar pisando a nadie en este momento, prefiero que se levanten y por supuesto que les echo una mano.
Y a los del zapateado continuo e indiscriminado como modo de vida les tengo una manía que para qué, soy de echarles canicas y si se parten la crisma mejor. Soporto mal que encima pretendan justificarlo haciendo un blaming the victim, ahí ya maza y por la terraza.
Muchas veces es decisión de la persona-baldosa empezar a asomar la manita, y se pasa mal viéndolo y no pudiendo evitar que le pongan en su sitio los más ladinos o le zapateen los más brutos, lo que deben saber es que si eso pasa, y tengo oportunidad, ahí estaré para cogérsela. Y seguro que otros muchos también, más de los que parece a primera vista.
Y no sé, pienso que para siempre, difícil, llega un momento que te hartas y los del zapateado un día se encuentran cambiando de embaldosado más de lo que les gustaría o descalzos en el asfalto, descubriendo que sus zapatos no eran tan buenos.
Siempre me ha enfadado mucho tu baldosismo, porque yo veo una persona maravillosa de increíble potencial minusvalorándose continuamente. Y eso no me gustaba nada y te lo he dicho siempre que he podido.
Sé que el cambio tiene que salir de ti, pero espero que poco a poco algún día te sientas como realmente mereces, y que es como los demás que te queremos te vemos :**
Xisca, a veces ni nos damos cuenta de que estamos pisando, que a veces las persona-baldosa hacen (¿hacemos?) muy bien el papel. Creo que lo importante es estar ahí cuando el rol se acaba. Y sé que tú lo estás y lo estarás siempre. Con las ex-baldosas suele pasar (en mi experiencia). Y sí, los del zapateadores a propósito, lejos, muy lejos, por favor.
Cattz, el post era más una reflexión general, no tanto sobre mí (aunque también). La cosa es que ser persona-baldosa no tiene nada que ver con el potencial o lo buena persona que sea uno. Sino con que te hayan roto la voluntad, te hayan roto por dentro. Y reconstruirse es difícil. Y es muy fácil caer en viejos vicios. :**
Misia, no he dicho que el que pisa salga indemne cuando la persona-baldosa decide levantarse. Porque quien no ha ejercido nunca esas habilidades, es más que probable que yerre al usarlas. No creo que eso signifique que esté haciendo las cosas "de mala manera", pero es una cuestión de interpretaciones. Y sí, claro, la persona-baldosa se deja pisar. Ésa es su responsabilidad.
En cualquier caso, me alegro de tu evolución alejándote de ser persona-baldosa. Es una evolución claramente a mejor.
Para mí, la única responsabilidad de la persona-baldosa es la de protegerse de la toxicidad y el maniqueísmo de los pisoteadores.
Esta metáfora que has creado es muy ilustrativa; profundicemos pensando en la figura del pisoteador y la clase de déficits emocionales que les hicieron abolir la empatía, trocándola en concursos de popularidad y enemistades de telenovela, yendo de uno a otro con súbitos movimiento bipolares.
Al pisoteador hay sin duda que encararlo y denunciarlo, porque nunca ha sido realmente amigo de uno, porque, para empezar, tienen un concepto torvo e interesado de la amistad.
Isabelo (aka Arredro), para mí la persona-baldosa falla al obviar el daño de la relación con el pisoteador. Y a veces necesitan, además de una mano que les ayude a levantarse, una colleja amigable que les haga salir de sus "mundos de Yupi" donde el pisoteador es "amigo".
Los pisoteadores necesitan reeducación y unas gafas de empatía para ver lo que hacen con los demás. Y muchas veces para empezar a reeducar, hace falta un shock, algo que les ponga en su lugar, que les muestre a las claras las actitudes dañinas que ejercen. Lo que tú dices de encararlos y denunciarlos, justamente.
Y si el pisoteador decide, a pesar de todo, que es el zapateado su derecho inalienable, adiós muy buenas y a otra cosa, mariposa.
Creo que Misia ha dicho una palabra clave: aprender.
A todos nos han pasado cosas del tipo de. Pero en esos casos, lo mejor es aprender del cuervo de Poe y decir lo que él.
A mí me parece que tiene que aprender mucho más el zapateador que la baldosa, no me parece justo igualar sus actitudes. Y si las igualas es que te interesa mucho ese estado de cosas, zapatear y que se joda el baldosín, y que se le ocurra moverse, hablando claro.
Micro, efectivamente, "¡Nunca más!"
Xisca, al menos yo, no trataba de equiparar las cosas. En absoluto. La persona-baldosa debe aprender. Pero no tiene la misma carga que dejar de machacar a alguien sólo porque se deja porque no sabe hacer otra cosa. Y sí, equiparar las cosas es bastante "victim blaming". Y aquí eso no nos gusta ni un pelo.
A mí me encanta lo de Misia porque a mí también me pasó. Me dejé sufrir tanto en algunas relaciones que luego estallaba a la mínima sin ningún tipo de medida de control y contra quien menos lo merecía.
Me gusta pensar que intento mirar donde piso, pero sé que a veces se pisotea incluso casi sin querer. Tanto en un lado como en otro, hay que aprender para evitar las baldosas.
Y dale con todo lo que tiene que aprender la baldosa, que un poco más y tiene que hacer un Master. No estoy de acuerdo, no se está responsabilizando al pisoteador de sus reacciones y sus decisiones, aquí a la baldosa se le pide de todo y a él nada, excepto que se mantenga lejos por un azar.
Yo creo que no hay que confundir el acoso con otro tipo de relaciones. En el acoso, no hay baldosas. Hay un tipo que está tan tranquilo de pie y de repente llega otro y le da un puñetazo en toda la cara. El tipo no estaba en el suelo diciendo: "písame", estaba a su bolita de pie y el otro llegó y le golpeó en la cara. Ahí no hay excusas ni relación de iguales ni leches. El acosador es el culpable absoluto.
Para mí lo que distingue a un acosador es que éste busca hacer daño a toda costa y elige siempre al que considera más débil. Los demás metemos la pata, nos equivocamos, nos enfadamos, lo hacemos fatal, pero sin pretender putear. Simplemente porque no sabemos hacerlo mejor. Y sí, tenemos que aprender, y mejorar, y ponernos en el lugar del otro. Yo me he equivocado muchas veces, MUCHAS, soy bocazas e impulsiva, pero creo (creo) que jamás me he aprovechado de alguien porque consideraba que era más débil que yo. Para mí, si alguien lo hace, cuanto más lejos mejor. Ni aprender a tolerarlo ni leches. Que se pire.
Pues Misia, es lo que me parece viendo que hablas sólo de todo lo que tiene que hacer la baldosa y que no se sabe tampoco si va a servirle o no, si estos así quieren la pisan igual, no significa que te expreses mal, es lo que yo veo.
Cuando me acuerdo de esta clase de escoria, pienso como Goe, ha ampliado y precisado de manera ejemplar la flamenca en la que pienso; una que busca y calcula atacar a una persona determinada por percibirla como débil, que no tiene porqué serlo ni justifica esa condición que la pisoteen, hay mucho tablao potencial que ni sabe lo que se le puede venir encima.
No está mal intentar protegerse o saber ante quién te encuentras, pero veo fundamental responder de forma contundente a estas personas, sin reparar en consideraciones que ni merecen ni tendrán jamás con otros.
Deseadme suerte. Voy a intentar contestaros a todos, más o menos, de forma global.
Lo primero, he de decir que este post no iba con intención de hablar del (llamémosle) "conflicto de los DMs" (pero estáis libres de ver paralelismos). Es más una reflexión de una insomne sobre actitudes que veo en mí (y en otros) y que son dañinas.
Yo he sido persona-baldosa media vida. A los 15 años sufrí acoso en el colegio (no lo digo para que me tengáis pena, es un hecho) y es en esa etapa cuando más aprendemos a relacionarnos socialmente. Así que eso me marcó. Y no sé relacionarme bien. Soy muy torpe, me lanzo sin mirar y sin pensar o me quedo muy corta. O meto la pata diciendo lo que pienso sin filtros. O mil cosas más. Y las consecuencias de esa torpeza social duelen de cojones. Así que, para mí, ser persona-baldosa era una forma (inconsciente) de sobrevivir con la muy errada concepción de que era mejor tener "amigos" que estaban dispuestos a pisarme que estar sola.
Así que sí, señores, yo tuve que aprender que ser persona-baldosa también duele. De cojones, también. Pero es un dolor continuado, sordo del que sólo te das cuenta de que existía cuando desaparece. Cuando decides levantarte y decir: "Aquí estoy yo, este es mi espacio y no me vas a pisar más. Si quieres, échame una mano. Si no, adiós muy buenas." Y si en el proceso de levantarte haces daño a alguien que no se lo merece, obviamente lo sentirás. Pero entrar a debatir eso cuando lo importante del asunto es que es bueno levantarse y que conviene que echemos una mano, me parece algo corto de miras. Si es alguien importante (de verdad) en nuestras vidas, alguien que te prestó una mano, tened por seguro que lo olvidará. Y crecerá con vosotros. ¿O no gritasteis nunca a vuestras madres "¡Te odio!" y os siguen queriendo? Pues ea, lo mismo en esto.
(Sigo debajo, límite de caracteres)
Pero he de decir que muy a mi pesar, alguna vez he sido la persona que pisaba. No por elección y aunque no siempre fui consciente, cuando me di cuenta, no me gustó un pelo y traté de cambiar las cosas y dar una mano amiga. Pero era fácil. Es fácil. El poder emborracha y, siendo sincera, es agradable tener a una persona que está ahí para ti siempre, sin que tú le des ni una migaja a cambio (cuando no te das cuenta de lo desigual que es la relación). Así que yo he pecado también por ahí y he tenido que aprender a mirar bajo las apariencias y a intentar que mis personas-baldosa vieran que así no es posible vivir (sólo sobrevivir).
Las personas-baldosas no suelen elegir serlo. Y muchas veces no son conscientes de que lo son (yo no he llegado a la conclusión de la noche a la mañana y aún me queda mucho recorrido). Así que me parece injusto exigirles que cambien actitudes para no ser pisoteados. Lo entiendo, es por su bien. Porque sabemos que existen "bailaores" por el mundo, queremos que les hagan cuanto menos daño mejor. Pero es como esos carteles sobre el feminismo: "Necesito el feminismo porque a mí me enseñan a evitar que me violen, en lugar de educar a los hombres para que no violen". Pues lo mismo aquí. Podemos avisar de los riesgos de las relaciones desiguales, podemos echar una mano a las personas-baldosa, pero la carga del asunto, la tienen que llevar los bailaores de flamenco emocional.
¿Por qué? Porque una cosa es pisar a alguien sin darte cuenta (y querer cambiarlo al verlo) y otra muy distinta es pisar a gente a propósito y más aún cuando se están levantando. Porque el bailaor, reconoce a la persona-baldosa ipso facto y se aprovecha. Y prueba un día a darle un pisotón a ver si responde. Y luego otro. Y cuando ve que no se queja, insiste e insiste hasta que no queda ni un poquito del relieve de la persona-baldosa. Y el bailaor está más que a gusto con ese status quo, así que no reconocerá jamás de los jamases que está bailando sobre otra persona. Dirá que el otro se ofreció, se calló, que le estaba dando un masaje o cualquier excusa que le haga quedar como la buenísima persona que cree que es. Y esta gente debería tener un espejo donde verse. Y gafas para ver los moratones emocionales que dejan a su paso. Y TODOS, no sólo sus personas-baldosa, TODOS, deberíamos levantarnos y decirles que no, que dejen de pisotear a los que se supone que son sus amigos y si hace falta, alejarlos de un empujón de sus víctimas.
Bueno, creo que eso es todo. Creo que más o menos contesto a los diferentes temas que comentabais. Obviamente, esto es mi punto de vista. Podéis estar de acuerdo o no con todo o con parte (parece estúpido que tenga que decirlo, pero mejor así). Pero espero que esta reflexión, que yo quería que fuera positiva y enriquecedora, no se enquiste y se convierta en algo negativo. ¿Porfa?
Por mí, estupendo todo, de acuerdo :)
Y esto concreto, pasa mucho, demasiado para mi gusto:
"sobrevivir con la muy errada concepción de que era mejor tener "amigos" que estaban dispuestos a pisarme que estar sola."
Y además, nunca es cierto.
Inés a eso me refería. A mí, cuando era jovencita, se me embaldosaban los frikis a mis pies porque yo era una chica rara. No es que yo quisiera, es que lo hacían solos y quedaba fatal, porque a ver quién quiere una baldosa de compañero vital cuando está esperando un compañero. E hice de todo para sacarles de ahí abajo, desde tratarles suavemente a meterles gritos, a ver si reaccionaban.
A mí me embaldosaron poco a poco, que es como mejor suele funcionar el método. Un día te pisan un pie y no dices nada, otro te están pisoteando la rodilla y ya te aguantas por no discutir, y al final eres tan lisa que servirías para hacer bailes de salón estupendamente. Y esto le puede pasar a todo el mundo, y es por esto por lo que la baldosa tiene que aprender a que si te pisan el pie no debes tolerarlo por leve que sea, porque se acostumbran y pueden decidir que de suelo estás muy bonito.
Un día leerá esto y se reirá. Y dirá "pero en qué cuernos estaba yo pensando".
Ojalá llegue pronto ese día.
Pues sí, Xisca. Es lo de siempre, "mejor solo que mal acompañado", pero da igual los refranes, da igual lo convencidos que estemos, que sigue pasando igual.
Cattz, por eso es necesario distinguir entre los que pisan sin querer y los que se aprovechan. Que suelen ser los que lo hacen poco a poco. Y pararlos inmediatamente.
Micro, ya lo pienso, no te creas. Uno no reflexiona estas cosas de madrugada si no se da cuenta de lo estúpido que puede llegar a ser uno. Y los hideputas que pueden llegar a ser los demás.
A ver, igual me equivoco porque yo no he sentido nunca que me acosara nadie. Tenía todas las papeletas para serlo, desde luego, porque era übertímida, introvertida y siempre he sido "la rara". Pero no sé si por suerte o porque era una borde de cojones (que por cierto, mi bordería ha hecho alejarse a DEMASIADA gente, no es algo de lo que me sienta orgullosa)nunca me han acosado. Ojo, tampoco me he atrevido a defender acosos ajenos. Me conformaba con salvarme yo. A defender a los demás también tenemos que aprender.
Yo creo que, por ejemplo, la situación que está poniendo Cattz, no es acoso. Es otra cosa. Es una relación desigual en la que alguien se aprovecha de cierta situación en la que tienes ventaja, y probablemente a todos nos ha pasado estando en uno u otro bando. Creo que estas situaciones son por puro egoísmo, por conveniencia, porque te vienen bien y buscas tu propio beneficio, pero en realidad no quieres dañar al otro. Creo que todos hemos sido egoístas alguna vez y en determinadas situaciones nos hemos "aprovechado" porque nos venía genial (por ejemplo, cuando sabes que alguien va a hacer todo lo que tú digas porque le gustas).
El acoso, para mí, es otra cosa. El acosador no quiere ser tu amigo, lo que quiere es putearte. Simple y llanamente. No es que tú, con tu actitud (siendo diferente, más tímido, más gordo etc..) le llames y le incites, sino porque le sale del pie. El problema lo tiene él. Se siente mejor haciendo daño a los demás (que igual tiene una historia horrible detrás que le hace ser así, pero es eso, es él el que tiene que arreglarlo) ¿Que tiene que aprender el acosado? Pues sinceramente, yo creo que en determinadas situaciones, por mucho que alguien quiera salir de esa situación NO PUEDE. Yo cada vez que oigo el suicidio de un niño acosado en el cole, me imagino a ese pobre niño solo, en su cuarto, sin saber qué cojones hacer y me pongo enferma. ¿Que tienes la suerte de haber podido salir de algo así y has salido fortalecida? OLE VOSOTRAS. En serio. No pararé de aplaudiros porque yo no creo que hubiera sido capaz. Cuando me hundo, me hundo a lo grande. Sois mucho más fuertes y valientes de lo que pensáis. Pero no todos pueden, y no me parece justo decirle al que no puede que la culpa es suya por no poder. Y desde luego, lo que deberíamos hacer todos es condenar cualquier tipo de abuso que veamos y no tolerar a ningún acosador. En el caso concreto que he mencionado antes, en el colegio, lo tengo claro, la responsabilidad es nuestra. Deberíamos poder defender a nuestros niños de ese tipo de personas destructivas.
De las otras situaciones, de la gente que es tan egoísta que no se da cuenta de que se está aprovechando de ti o lo hace sin maldad, pues sinceramente, no sé si alguien así merece la pena. Yo cosas de este tipo (ojo, el acoso no)ocurridas en la adolescencia, las perdono todas porque la adolescencia es una etapa muy mala. ¿Pero ahora? Ahora ya somos mayorcitos y sabemos todos de qué estamos hablando ¿Que sigues sin darte cuenta? Pues primero permíteme dudarlo, y en segundo lugar, si es así, ¿me interesa alguien tan egoísta como para no darse cuenta? Pues vaya super amigo...
Y bueno, me gustaría dejar claro que mi intención no es reducir los casos de acoso a los más graves (suicidos de niños, etc) creo que hay muchas más situaciones de acoso, más o menos descaradas, de las que estamos dispuestos a admitir y la línea entre acosador-caradura es muy fina. Pero para mí, vuelvo a repetir, la diferencia entre unas y otras es la intención. Inés, estoy segura de que nunca has acosado a nadie. ¿Que te has "aprovechado"? Pues sí. ¿Pero acosar? Jamás. Tampoco intentemos normalizar la figura del acosador porque no lo es. Tiene un problema GORDO. Y debería hacérselo mirar o pirarse a una isla desierta. O si no, PIENSO. PARA. PECES.
Goe, creo que estamos hablando de cosas distintas.
Acosar es un paso más allá de lo que yo quería decir que hacen los que pisotean a propósito a sus "amigos". O igual no, y es sólo una cuestión de grados. No lo sé. Sé que yo he sufrido acoso y he sido persona-baldosa y para mí, no tienen nada que ver (pero no habría sido persona-baldosa sin haber pasado antes por el acoso).
Y no, efectivamente, como dices, yo nunca he acosado ha nadie. Alguna vez (como todos, supongo), me ha aprovechado egoístamente de una persona-baldosa. Y no me siento orgullosa de ello. E intenté cambiarlo inmediatamente. Pero la verdad es que lo he hecho. Y es justo reconocerlo.
Quizás el hecho de que alguien te pisotee cuando intentas cambiar la situación de desigualdad sí que sea acoso como tal. Desde luego, pasa de un "ya que te prestas, me aprovecho" a "no pienso dejar de aprovecharme y ni se te ocurra rechistar porque aquí mando yo y ése es tu lugar". Y cuando me he visto en esas (por suerte, pocas veces), sí que me sentí mucho más como a los 15 años: totalmente impotente y paralizada.
No sé si me explico. Es un tema complicado, la verdad.
En una relación abusiva es injusto responsabilizar a la parte débil de no levantarse y huir. Esa quimera (muy de cuñado, por cierto) de que "yo no aguantaría lo que has aguantado, ni de coña", sólo la puede decir quien no ha estado jamás expuesto a esta situación. Y ese decir que "la culpa también es mía por haberlo permitido" es equiparar peligrosamente dos caras de un problema.
Lo que no sabe la gente es que no hace falta tener algún tipo de carencia para sufrir una relación abusiva.
Se construyen poco a poco, bajo el dicho de que los árboles grandes se derriban con pequeños golpecitos frecuentes. En el marco de las relaciones sociales sanas que normalmente frecuentamos, no estamos expuestos a comportamientos anómalos o antisociales y menos en una escala íntima (a menos que tengas una historia de por ejemplo, maltrato infantil. Ese es otro tema).
Descubrir que la persona que conoces de hace un tiempo y que te maravilla, de repente demuestra un arranque de agresividad (la agresividad es muy amplia, recuerdo. No tiene por qué ser algo espectacular aunque la palabra lo parezca), es lo más parecido a recibir un tortazo sin previo aviso.
Lo peor de esto, son los segundos del factor sorpresa después del golpe. Y lo que viene detrás es el fallo, lo que marca a la baldosa en su sitio, que es el intento de la racionalización de la conducta del otro. Usar la empatía cuando no procede. Y poco a poco, lapidas tu forma de ser y estar bajo un camino de baldosas. Y si además te ayudan a ello, negándote incluso el derecho a enfadarte (de esto he sabido mucho), ¿qué? ¿la culpa también es de la persona baldosa? ¿Perpetúa la persona baldosa los problemas emocionales, de falta de empatía, de agresividad, de los otros por estar simplemente bloqueado y no salir?
Anda al peo.
Romper ese camino de baldosas exige reclamar tu espacio y respeto a tu forma de ser. Tengo claro con conocimiento de causa que no volveré a pisar ese camino. Por mi parte, siempre seré de los que echen la mano. Hay sitio para todas las esquinas de la personalidad. Incluso si cortan. Si toleramos unas, ¿por qué no se le toleran a la persona baldosa?
Yo no sé muchas cosas. Pero sí sé perfectamente dónde piso. Eso de que pague gente que no lo merece, sinceramente no lo veo. Eres sano, construyes tus relaciones de forma sana y eres tan susceptible como cualquier otro de sufrir una (o varias) relación abusiva y exigir de la forma más conveniente tu espacio.
La firmeza no debe ser confundida con mal carácter o algún problema interno. No dejarse ganar terreno cuando se miden las fuerzas no debería ser visto con tanto miedo. Es muy positivo, añado.
Si alguna vez piso, desde luego no lo hago para mi propio interés personal. El problema de los empáticos es aprender que no siempre procede la empatía. Y usar esa cosa llamada asertividad.
Y esta es mi aportación. Hay sitio, y hay que hacer sitio. Hay sitio, y hay que reclamarlo.
Un beso, Inés :-D
Un día leerás esto y dirás "pero qué bien se respira ahora" xD. Tu SER se estirará desperezándose mientras recuerda, vagamente, como un sueño que nunca sucedió.
Y llegará pronto.
PD: no estás nada lejos.
Bueno, a mí de lo que se embaldosen frikis a tus pies, aparte de una muy buena película de terror, me parece más la típica actitud de nice guy/pagafantas, pueden llegar al acoso pero no necesariamente, suele pasar cuando por fin perciben que no tienen nada que hacer y se vuelven locos al ver que lo de fingir ser tus amigos ha sido tan aburrido como infructuoso, no es que me den mucha pena tampoco. Y yo si he visto que alguien era más baldosa que yo, fuese amoroso o amistoso, he huido o he rechazado seguir con la relación que fuese, que no está bien tampoco, pero no he querido hacer ese papel, tanto me ha horrorizado el tema.
Mi experiencia con el acoso fue sufrirlo durante unos 11 años, es decir toda la EGB, entiendo que es algo que me define en parte, sobre eso me identifico mucho con lo que dice Virginie Despentes en su "Teoría King-Kong" : "Es fundacional. De lo que soy como escritora, como mujer que ya no es exactamente una. Es al mismo tiempo lo que me desfigura y lo que me constituye.", es sobre su violación, pero se puede aplicar a lo que son las consecuencias permanentes de algo así, con las que hay que vivir de algún modo, entiendo que lo fácil es culpar a una sola persona, no ahondar en las causas, los factores, las personas que tienen este tipo de comportamientos. Lo fácil, lo cuñado es decir "es que eres raro" o "son cosas de niños", y así se obvia, nadie recuerda nada excepto tú; muy limpio, muy conveniente. Nadie quiere ser el acosado, es el que se avergüenza, el que huye, el que se cambia de trabajo, de colegio, el que se avergüenza y oculta mejor que nadie lo que pasó, yo no me oculto por eso, porque los que se tienen que avergonzar son otros y si alguien usara esto contra mí, pues mira, uno que ya sabemos como es.
De Goe me ha gustado este fragmento: "¿Pero ahora? Ahora ya somos mayorcitos y sabemos todos de qué estamos hablando ¿Que sigues sin darte cuenta? Pues primero permíteme dudarlo, y en segundo lugar, si es así, ¿me interesa alguien tan egoísta como para no darse cuenta? Pues vaya super amigo..."
Pues sí, que siendo adultos y en relaciones supuestamente igualitarias alguien pretenda que "no se da cuenta" a mí tampoco me vale, lo más probable es que esté ocultando que sabe muy bien lo que hace.
Bio lo que cuenta lo conozco muy bien, vives en un mundo en el que ese es tu sitio y parece que no puedes salir, pero sí puedes; quiero pensar que siempre se acaba viendo, me gustaría que se ayudara a chavales que sufran esto antes de que acaben suicidándose, eso me parece lo peor que puede suceder, que te quiten hasta la oportunidad de salir de esto. Algo va muy mal cuando nadie sale en su defensa y me niego a creer como creen algunos que esto es así y no se puede cambiar, eso ya lo veremos.
Y esto que dice Bio es muy cierto: "Lo que no sabe la gente es que no hace falta tener algún tipo de carencia para sufrir una relación abusiva."
Y luego están los que no quieren saberlo, y les molesta hasta que se hable de ello. Esos también me dan qué pensar...
Se me ha olvidado antes, quería destacar esto que dice Bio:
"Hay sitio para todas las esquinas de la personalidad. Incluso si cortan. Si toleramos unas, ¿por qué no se le toleran a la persona baldosa?"
Exacto, sólo a la persona-baldosa se le pide que mantenga unas formas que el bailaor, por supuesto, se salta cómo y cuando quiere porque "es que es así" y no se le pide nada de nada, no sea que se fije en nosotros eh.
Muchas veces se pone de excusa que si una es mejor persona o si no hay que ponerse a su nivel, o incluso que si eres más razonable; normalmente es que das menos miedo y nadie se quiere ver en tu situación, una actitud cobarde aunque comprensible hasta cierto punto, sin darse cuenta de que si todas las baldosas se le van moviendo, se queda sin tablao y sin cantaores.
Inés, sí. Es que me explico fatal, pero quería decir exactamente lo que has dicho tú.
Estoy muy de acuerdo con todo lo que habéis dicho, la verdad. No tengo nada que añadir. Sólo que me parece muy injusto no tener un caminito de frikis amarillos a mis pies XD
¡Toto, corre, a Oz!
¡Totó, corre, a Oz! (Ejem, la falta de tilde en este caso es bastante desafortunada)
Visto el tamaño de los comentarios anteriores, creo que debería Usted dar un número de cuenta, Dama Inés, para que le hagamos el ingreso equivalente a varias horas de terapia con un pricólogo argentino de esos que muerde la patisha de sus gafas y todo el tiempo dice "... ahá... ahá... sierto, sierto... mmm... ahá" y luego cobra un huevo.
¿Hace?
Insinúas algo, Microqué? xDDDDD
El tamaño sí importa, que no te mientan xDDDD.
No te preocupes, Micro, pronto volverán los posts como a ti te gustan, faltaría más. Un microsaludo.
Xisca, sí a todo. El acoso, como todas las experiencias traumáticas te marcan. Yo suelo decir que les agradezco a mis acosadoras que me convirtieran en mejor persona. Por aquello de verle el lado positivo. Pero perdí un montón de facetas que no creo que pueda recuperar.
Goe, lo del caminito de frikis me ha hecho pensar en Moli y sus caminitos de chuches cumpleañeros. Aunque si hay que pintar a frikis de amarillo, no sé yo...
Micro, ¿cobrar yo? Pero si la primera que hace terapia aquí soy yo. Tsk, tsk.
Y no "sus enfadéis" con Micro, porfa. Que es amigo. Y de los buenos.
Yo lo que he ido viendo de mis acosadores es que ha sido mejor no tener que relacionarse con ellos, ser de pueblo te da la oportunidad de ver como siguen. Francamente, ver como una compañera de clase se casa con 24 años y al día siguiente ya se ha cortado el pelo como su madre, ver lo cuñado que es todo, me dice que valiente mierda sería querer integrarse en semejante nido de conformismo.
Otra ventaja es que después de tanto tiempo se ven muy pero que muy pequeñitos, se va alejando esa marca, ya no es la mitad de tu vida como cuando eras veinteañera reciente, por ejemplo, y eso está muy bien.
A veces surge alguna sombra, o tiendes a desconfiar mucho y a ver malas intenciones en todas partes, pero eso acaba siendo bastante útil.
Y no me enfado más con Micro si él no se enfada con nosotras, quid pro quo :)
No, no, si no me siento agredido. Pero expresésense, mushashos, saquen toda essa violensia que shevan dentro... ahá... ahá... ¿Un mega-abraso?
(Son diez mil).
Microoooo. ¿Me vas a hacer ponerme en plan madre?
Tsk, tsk.
Pues yo me voy a poner seria.
Micro, no me gustan ni tu actitud de intentar quitar importancia a lo que decimos ni el mal gusto y la mala intención que denota el hacer chistes de psiquiatras, dado el tema que tratamos.
Estás en tu derecho de que no te interese, ya nos hemos enterado, pero que parezca que vienes aquí a decir que este post no se tendría que haber escrito o que somos unas pesadas o que estamos de psiquiatra...puedes seguir con tus chistes de tus argentinos y tus insinuaciones varias, a ver si nos callamos. Lo que es a mí desde luego, no me vas a callar.
Pido disculpas profundas, Xisca.
No pensé que el tema fuera sensible, ni tenía intención de hacer sangre (y lo de los psiquiatras argentinos es un topicazo). Y todo lo contrario, los posts están para que su autora diga lo que quiera, flataría más.
Y con lo que echaba yo de menos este blog, lo último es querer que la gente se calle, o que un post no se escriba.
Repito: pido mil disculpas, que ruego que acepte. Tendré cuidadín en lo sucesivo. Tengo tendencia a banalizar las cosas y a veces no me doy cuenta de que puedo herir con los comentarios.
Muchas gracias, Micro, me alegro mucho. Yo por mi parte si las acepto :)
Gracias. De verdad que no iba yo con intenciones hirientes. Thanks.
Yo también te pido disculpas, Xisca, no he hecho ningún comentario nada pero de hacerlo iría en la línea de Microalgo.
No habia vistoe sto.
Tu no eres una persona baldosa PARA NADA.
Ya hablaremos de qué eres...o cómo eres...pero no eres persona baldosa para nada.
Otra cosa es que tengas mucho miedo...como todos pero seas dolorosamente consciente de ello...como muy pocos.
besos
Moli, a día de hoy soy mucho menos persona-baldosa de lo que he sido en el pasado. A veces tengo ramalazos, pero mucho menos de lo que fui. Y hay con ciertas personas (como tú) con las que no lo soy nada. Porque no me dejáis, básicamente.
Sobre el miedo y ser consciente de ello... Sí, ahí te doy toda la razón.
También llego tarde aquí... XD
El huevo o la gallina? Con la reflexión de las personas baldosa (buena, Inés) quizá mejor que el reparto de culpa sea buscar cómo salir del bucle. Y tanto si eres bailador como pisoteado, has de pensar en lo que tienes que cambiar tú. Lo cierto es que el comportamiento de los otros no te pertenece. Así que lo que puedes arreglar es lo tuyo, detectando que ya estás siendo pisoteado y que es hora de frenarlo.
Si toda la responsabilidad la ponemos en el otro, nos libramos de la culpa... pero también nos quedamos sin capacidad de acción.
Yo he sido felpudo también. Y de adulta, no tengo excusa. Aún pago las consecuencias (porque lo emocional se superó, pero hay cosas que arrastro 7 años después)de lo mucho que me dejé comer el terreno.
Pero en parte fui flexible en extremo porque podía... así que en realidad, no soy tan débil, por que ser flexible y adaptable es una fortaleza. Lo que has de aprender es a dar esa flexibilidad sólo a quién se la merezca y cuando la relación sea un quid pro quo equilibrado...
Gato, yo siempre he sido muy de decir eso de que el cambio empieza por uno mismo. Y es cierto. Pero en una relación de éstas, no siempre es posible y no siempre te dejan llevar a cabo el cambio que intentas iniciar. Es lo que decía de que a veces, cuando la persona baldosa se intenta levantar, el bailaor no quiere que cambie el status quo y pisotea hasta que la persona-baldosa se rinde. Por eso no tienen la misma culpa ni se puede ser equidistante.
Y sí, la flexibilidad es una virtud... Siempre que no acabes plegado dolorosamente cual origami en manos ajenas.
Inés, no puedo estar más de acuerdo con el mensaje de tu entrada y con el de todos los comentarios. Todos a un nivel "práctico" hablamos de lo mismo. Todos decimos lo mismo PERO NO. En este caso concreto, las connotaciones son MUY importantes. Creo que estudiar nuestro pasado es imprescindible para aprender y no repetir situaciones dañinas. Y situar a cada uno en su lugar.
Yo no creo que haya personas baldosa. Nadie se pone en el suelo y dice "¡písame, písame!". ¿Que nos sentimos como baldosas alguna vez o nos aprovechamos de otros? Pues sí. Pero la mayoría de las veces es un simple tema de egoísmo. Lo hacemos porque nos viene bien, no porque queramos situarnos por encima del otro. Y ahí para mí está la diferencia fundamental. Que ya sé que lo sabes, pero me parece significativo que sigas pensando que en el pasado fuiste una baldosa. Y ahí es donde veo yo el problema. El hecho de que tú misma te veas en el pasado como una baldosa, creo que es una victoria del pisoteador. Porque es precisamente lo que buscaba. Demostrar su "supuesta" superioridad sobre el otro. "Hago esto PORQUE PUEDO. Porque te dejas. Porque quiero dejar claro que eres una mierda de baldosa" Y no lo eres. Y no lo eras. ¿Que ciertas actitudes tuyas llaman la atención de los pisoteadores? Pues puede. Pero no porque te hayas puesto a sus pies. Probablemente seas una piedrecita brillante en medio de un montón de cantos rodados. Y el brilli-brilli atrae indeseables. La culpa no es de la piedrecita, nunca. Ella no estaba llamando a nadie para ser pisada. ¿Que más le vale a la piedrecita aprender a detectar indeseables y mandarlos "al peo"?(Grande, Bio) Pues sí. Pero eso no significa que nuestra pobre piedrecita estuviera haciendo algo mal. La culpa siempre, SIEMPRE es de ellos. ¿Qué cojones tienes que cambiar tú? ¿Ser menos generosa? ¿Menos abierta? ¿No darte "demasiado" a los demás? No, no y no. Hay que aprender a defenderse, claro que sí, y hay que saber con quién merece la pena ser así y con quién no, pero teniendo muy claro que el problema es de ellos y que tú no merecías ese pisoteado ni lo has fomentado (no, no saber pararlo no significa que lo hayas fomentado. No es lo mismo).
En tu caso concreto (y a lo mejor meto la pata y me estoy metiendo donde no me llaman) creo que tiendes mucho a infravalorarte. La crítica a uno mismo es imprescindible para mejorar. Sin duda. Pero es que tú eres demasiado dura contigo misma, todo lo generosa que eres viendo y disculpando a los demás, lo eres buscando responsabilidades en ti misma. "Soy muy torpe, me lanzo sin mirar y sin pensar o me quedo muy corta. O meto la pata diciendo lo que pienso sin filtros. O mil cosas más." Eso no son defectos de tu personalidad. Eso no es un "písame" escrito en la frente. Fíjate que siendo como eres, hay mucha gente a tu alrededor que no es que no te pise, es que te admira mucho y reconoce tus valores. Que obviamente te dicen que tienes que protegerte mejor, porque no quieren que te hagan daño, pero no olvides que ellos ADMIRAN cómo eres, pero saben que siendo así te vas a llevar unas hostias como panes. Es muy distinto. A mí me pasa contigo, no puedo evitar sentirme orgullosa y admirada de saber que aún hay gente así y por otro lado escandalizada porque sé que te lanzas tú sola a los leones siendo tan franca. En este mundo. Hay que estar loca. No sé si aplaudirte o darte unos azotes.
Ois. :____) ¡Gracias!
(Y ya, no añado nada)
Soy el imbécil que levanta baldosas para luego ver cómo se van por ahí. Ni que fuera una puta ONG.
Publicar un comentario