Por si el título no lo había dejado claro, he aquí el aviso:
Este post va de sexo. Hay términos explícitos. No se trata de poner cachondo a nadie, sino de hablar de sexo sin tapujos. Si esto puede ofenderte, te recomiendo que no sigas leyendo. En serio. No harm done. Y si vas a comentar fuera de tono, lo más probable es que borre tu comentario.
Y antes de pasar al tema, aquí un segundo aviso:
Este post de sexo lo escribo yo. Desde mi perspectiva de mujer heterosexual que ha realizado algunas felaciones y que ha recibido algunos cunnilingus (¿cunnilingi?). Así que hablo de mi experiencia. Y sí, también hago alguna suposición.
Tercer aviso, corto (I promise), que acabo de caer en qué día es hoy:
Esto no es una inocentada. No es una broma por ser 28 de diciembre.
La reflexión de este ensayo (?) se reduce básicamente a: creo que me gusta más hacer felaciones que recibir cunnilingus. Y no, no es una llamada a que algún voluntario se ofrezca a sacarme de mi error.
Me explico.
Me gusta hacer felaciones. Sí, tal cual. Sin tapujos. Me gusta el sexo (en general) y dentro de ello, practicar sexo oral a un tío que me interesa me resulta enormemente placentero. ¿Placentero? –diréis. Pues sí. No es que sea "garganta profunda", no me corro [1] por tener una polla en la boca. Pero me gusta. Me gusta el tener el poder de hacer que un tío se corra. Me resulta súper entretenido juguetear con una polla, lamer, chupar, succionar, besar. Me encanta ser capaz de "leer" las reacciones y entender qué hace falta (más velocidad –o menos–, cambios de ritmo, más presión, lo que sea) para que un tío que me interesa lo suficiente como para estar chupándosela, se corra. Y me hace sentir sexy. Mucho. Muchísimo. Nunca me ha parecido denigrante ni asqueroso ni me parece un sometimiento ponerme de rodillas. Claro que es cierto que nunca me he sentido forzada a hacerlo. Para mí es parte de las relaciones sexuales. Y es una parte estupenda.
Pero en cambio, el cunnilingus, no me resulta tan estupendo. O sea, sí, lo disfruto, claro que sí. Y bien hecho, es MARAVILLOSO. Pero en mi experiencia, a diferencia de los tíos, a los que una mamada les viene bien (casi) en cualquier momento, para que yo me corra con un cunnilingus tienen que darse tres factores a la vez. Primero, tengo que estar totalmente relajada. Esto implica que tengo que confiar al 100% en el tío que me esté comiendo el coño. Segundo, tengo que estar completamente concentrada en ello. Sí, ya sé que esto es un poco una contradicción con estar relajada, pero se puede estar relajada y pensando en X, Y o Z o relajada y con el cerebro exclusivamente dedicado a disfrutar. Y tercero, el tío tiene que saber hacerlo. Y no, a mí no me basta con lametones siempre igual, a una velocidad y ya está. Que igual es que mi clítoris tiene aires de grandeza, pero yo necesito variedad: lametones, sí, pero a diferentes velocidades y presiones, algo de succión y, ya de paso, un poquito de ayuda digital nunca está de más. Pero son los otros dos factores los que realmente hacen que el cunnilingus para mí sea casi siempre un preliminar más (muy chupi, sí) y que acabe suplicando (por así decirlo) al tío que "me folle". No consigo perderme en el momento como lo hago mientras follo, beso, o le como la polla a un tío. Y no sé si es cosa mía o es algo más general.
Para mí esto es un poco como hacer regalos. Me encanta hacerlos. Me gusta buscar la cosa adecuada para las personas que me importan. Pero recibirlos me cuesta más. Me resulta difícil andar ahí abriéndolos con no-sé-cuántos ojos esperando una reacción. Y aunque el regalo sea perfecto, a veces siento que estoy fingiendo mi alegría porque el otro no se sienta mal. Pues con el cunnilingus, es un poco igual. La presión de "me tengo que correr, me tengo que correr" me saca del plano de disfrute y ya está jodida la cosa... No sé si me explico.
¿Soy la única? Varones que me leéis, ¿os pasa a vosotros también y yo soy tan idiota que no lo he visto? ¿Alguna sugerencia sobre cómo superarlo? No, no es que tenga pinta de que vaya a llegar el final de mi sequía, pero igual alguien más sabio tiene algún consejo (que no sea "vete a un psicólogo", porfa). Yo os agradeceré cualquier aportación al tema.
[1] "Correrse" aquí (y en todo el texo) lo uso en general como la forma corta de "llegar al orgasmo"
Este post va de sexo. Hay términos explícitos. No se trata de poner cachondo a nadie, sino de hablar de sexo sin tapujos. Si esto puede ofenderte, te recomiendo que no sigas leyendo. En serio. No harm done. Y si vas a comentar fuera de tono, lo más probable es que borre tu comentario.
Y antes de pasar al tema, aquí un segundo aviso:
Este post de sexo lo escribo yo. Desde mi perspectiva de mujer heterosexual que ha realizado algunas felaciones y que ha recibido algunos cunnilingus (¿cunnilingi?). Así que hablo de mi experiencia. Y sí, también hago alguna suposición.
Tercer aviso, corto (I promise), que acabo de caer en qué día es hoy:
Esto no es una inocentada. No es una broma por ser 28 de diciembre.
La reflexión de este ensayo (?) se reduce básicamente a: creo que me gusta más hacer felaciones que recibir cunnilingus. Y no, no es una llamada a que algún voluntario se ofrezca a sacarme de mi error.
Me explico.
Me gusta hacer felaciones. Sí, tal cual. Sin tapujos. Me gusta el sexo (en general) y dentro de ello, practicar sexo oral a un tío que me interesa me resulta enormemente placentero. ¿Placentero? –diréis. Pues sí. No es que sea "garganta profunda", no me corro [1] por tener una polla en la boca. Pero me gusta. Me gusta el tener el poder de hacer que un tío se corra. Me resulta súper entretenido juguetear con una polla, lamer, chupar, succionar, besar. Me encanta ser capaz de "leer" las reacciones y entender qué hace falta (más velocidad –o menos–, cambios de ritmo, más presión, lo que sea) para que un tío que me interesa lo suficiente como para estar chupándosela, se corra. Y me hace sentir sexy. Mucho. Muchísimo. Nunca me ha parecido denigrante ni asqueroso ni me parece un sometimiento ponerme de rodillas. Claro que es cierto que nunca me he sentido forzada a hacerlo. Para mí es parte de las relaciones sexuales. Y es una parte estupenda.
Pero en cambio, el cunnilingus, no me resulta tan estupendo. O sea, sí, lo disfruto, claro que sí. Y bien hecho, es MARAVILLOSO. Pero en mi experiencia, a diferencia de los tíos, a los que una mamada les viene bien (casi) en cualquier momento, para que yo me corra con un cunnilingus tienen que darse tres factores a la vez. Primero, tengo que estar totalmente relajada. Esto implica que tengo que confiar al 100% en el tío que me esté comiendo el coño. Segundo, tengo que estar completamente concentrada en ello. Sí, ya sé que esto es un poco una contradicción con estar relajada, pero se puede estar relajada y pensando en X, Y o Z o relajada y con el cerebro exclusivamente dedicado a disfrutar. Y tercero, el tío tiene que saber hacerlo. Y no, a mí no me basta con lametones siempre igual, a una velocidad y ya está. Que igual es que mi clítoris tiene aires de grandeza, pero yo necesito variedad: lametones, sí, pero a diferentes velocidades y presiones, algo de succión y, ya de paso, un poquito de ayuda digital nunca está de más. Pero son los otros dos factores los que realmente hacen que el cunnilingus para mí sea casi siempre un preliminar más (muy chupi, sí) y que acabe suplicando (por así decirlo) al tío que "me folle". No consigo perderme en el momento como lo hago mientras follo, beso, o le como la polla a un tío. Y no sé si es cosa mía o es algo más general.
Para mí esto es un poco como hacer regalos. Me encanta hacerlos. Me gusta buscar la cosa adecuada para las personas que me importan. Pero recibirlos me cuesta más. Me resulta difícil andar ahí abriéndolos con no-sé-cuántos ojos esperando una reacción. Y aunque el regalo sea perfecto, a veces siento que estoy fingiendo mi alegría porque el otro no se sienta mal. Pues con el cunnilingus, es un poco igual. La presión de "me tengo que correr, me tengo que correr" me saca del plano de disfrute y ya está jodida la cosa... No sé si me explico.
¿Soy la única? Varones que me leéis, ¿os pasa a vosotros también y yo soy tan idiota que no lo he visto? ¿Alguna sugerencia sobre cómo superarlo? No, no es que tenga pinta de que vaya a llegar el final de mi sequía, pero igual alguien más sabio tiene algún consejo (que no sea "vete a un psicólogo", porfa). Yo os agradeceré cualquier aportación al tema.
[1] "Correrse" aquí (y en todo el texo) lo uso en general como la forma corta de "llegar al orgasmo"


34 comentarios:
¡JA! Te gano. Soy aún más rara que tú. No solo no me he corrido jamás con el sexo oral sino que puedo contar con los dedos de una mano las veces que me han podido poner los labios en la zona y he podido controlar las cosquillas para que no terminen sin cabeza. Claro que también soy una completa inútil en el arte de la automasturbación.
Para darlo me gusta, pero como tengo problemas de cuello me gustan los tíos "fáciles"(que se van rapidito). Lamentablemente me he casado con uno que no lo es, pero bueno, es lo que tiene, no podía ser completamente perfecto y tiene aguante el jodío.
Leo sobre el sexo, sobre la fogosidad ajena, sobre los polvos de 24 horas y me agoto y pienso que soy una ameba asexual o algo. ¿Tan raro es pensar que un buen polvo debe durar 10 minutos(no cuento preliminares)o por ahí como mucho? Yo si paso de ese tiempo empiezo a pensar en las musarañas y se me va la olla por completo. Luego ya si quieres repites.
Basándome en mi no muy extensa experiencia, yo diría que la única forma de que te lo haga a tu entera satisfacción es que des instrucciones precisas. Eso tiene el problema de que si es al principio de una relación dar instrucciones en esos momentos puede quedar poco romántico. Creo que lo mejor es darse tiempo para conseguir esa sincronía de ritmos, presiones y succiones, a no ser que des con un Grey de esos...
A mí, personalmente que me lo hagan, me gusta pero no es uno de mis juegos favoritos. En cuanto a hacerlo yo, no tengo problemas, se me puede pedir lo que sea, porque soy de naturaleza complaciente.
Un beso
(casto, para no echar más leña al fuego)
Cattz, yo te entiendo. No te creas que yo tengo un historial estupendo. Y también me cuesta la masturbación digital clásica (llamémoslo así). En la ducha sí, en la ducha no tengo ni medio problema. Pero sólo este año he aprendido a correrme usando sólo mis manos. Y no lo consigo siempre. Y sí, a mí dame un polvo de 10 minutos intenso y no un maratón sexual a velocidad de crucero.
Juan Car, sinceramente, no se trata de que lo hagan a mi entera satisfacción más que nada porque aparte de decirle a susodicho algo en la línea de "no seas aburrido", poco podría decirle. Los cunnilingus que me han hecho correrme son una especie de nebulosa difusa de sensaciones donde no tengo muy claro exactamente qué se hizo... Sólo que funcionó. Porque precisamente se daban los factores 1 y 2 que mencionaba. Sí que puedo decir qué me resulta agradable y que no. Y obviamente lo hago. Pero de ahí a correrme hay un trecho. Y sobre lo de que las felaciones no son uno de tus "juegos favoritos"... ¿es por algo similar? ¿Porque necesitas unas condiciones adecuadas? ¿O aunque no sea tu juego favorito, te viene bien como sea?
Jamás en la vida podrás estar relajada si sientes que tienes que correrte con premura para no despreciar el "esfuerzo" de tu compañero. Una relajación espontánea, fruto de la confianza, mejora mucho la cosa; y no sólo es una cuestión sexual.
Hacer sexo oral a una mujer es exactamente igual a lo que describes para el hombre: tienes que adecuarte a tu compañera y saber leer sus reacciones, su cuerpo, etc. También estoy a favor de que se hable y se pidan cosas entre la pareja; me parecen absurdos los tabús seudorrománticos, religiosos, etc, que interfieren en una relación sexual plena.
En mi caso particular, y sin querer dar mucha información (¡PERO!) me excita mucho practicarlo, y muchísimo más llevarla al orgasmo; e incluso diría que a quién no le excite, hombre o mujer, no puede ser un buen amante.
Suscribo palabra por palabra el post, hasta en lo de salirse fuera de plano con la autopresión de que me tengo que correr con el sexo oral. Pero bueno, es cuestión de seguir intentándolo, jeje.
Primero de todo, me han gustado mucho el disclaimer y el planteamiento del post. Gracias, de verdad.
Luego, comparto tus sensaciones respecto a la felación, especialmente lo de sentirse sexy y poderosa; en cuanto al cunnilingus, me gusta mucho también, yo sí me suelo perder en ello y dejar de pensar por fin -cosa que sólo me pasa con el sexo y la ira desmedida- y supongo que el tema es cómo se hace eso, alguna manera de llegar a ello. Quizá te serviría pensar que no tienes porqué correrte necesariamente hoy, ahora, que puede haber más momentos o que no sea una meta, no convertirlo en un deber antes que un placer, un dejarse llevar en un segundo. Algo así.
Y sí, la comunicación entre los participantes es muy útil, y puede ser parte del juego :)
Isabelo, sé que la confianza es esencial. Ni se me ocurre esperar un orgasmo con un lío de una noche. Mi problema es que incluso en relaciones más o menos largas, me cuesta. Mucho. Esa "relajación espontánea" no existe en mi experiencia, la verdad. Y creo que tienes mucha razón en lo de que mal amante será el que no se excite de poder llevar al orgasmo a su pareja.
Miss Hurry, empiezo a pensar que igual tiene que ver con la educación (?) o con las expectativas que hay en la sociedad sobre la sexualidad de las mujeres. No sé. Alguna vez que he hablado con amigas, muchas estaban en las mismas. Y tengo la impresión de que a los hombres no les pasa igual (aunque es cierto que tienen la presión por la eyaculación, el sexo oral no se mide por el mismo rasero, creo). Y sí, es cuestión de seguir probando una y otra vez. Cuantas más, mejor.
Xisca, ¡de nada! Hasta puse un salto para evitar que alguien leyera algo tabú inadvertidamente. Jijiji. Envidio un poco tu capacidad de perderte durante el cunnilingus, la verdad. Y tienes muchísima razón en lo que dices de que tengo que pensar en que correrse no sea la meta. Porque sí, aunque no me corra, yo disfruto mucho del sexo en todos sus aspectos, la verdad. Y la meta debería ser ésa: disfrutar juntos.
A todos, sí, no os preocupéis que lo de la necesidad de tener una buena comunicación lo tengo meridianamente claro. Tenía más curiosidad en saber si esa presión (quizás auto-impuesta) que me saca del tema la siento sólo yo, si es algo que es más general entre las mujeres o si los hombres también lo sienten... Y ya de paso, quitarle un poco el estigma a las felaciones (desde el punto de vista femenino).
A mi las mamadas me encantan. Me encanta hacerlas, no me da asco, me siento super bien haciendolas y me ponen a mil. De hecho cuando no tengo muchas ganas de echar un polvo me pongo a ello y es mano de santo. Y creo que se me dan muy bien, pena no poderlo poner en el curriculum (no para hacerselo a los jefes sino como habilidad vital, XD). Los cunilingus en cambio, depende. Para empezar mi clitoris es MEGAHIPERSUPER sensible. Así que solo ver a alguien acercarse me acojona. Porque yo veo las salvajadas que hacen en las pelis porno con los cunilingus y te juro que tengo que apartar la mirada porque me parece terrorifico, y claro, algunos piensan que es que se hace así, con saña. Así que para disfrutarlo tengo que realizar un largo entrenamiento previo. Pero cuando aprenden a hacerlo a mi gusto lo disfruto. Ultimamente más, estoy aprendiendo a confiar y relajarme y no agarrar la cabeza con las rodillas para que solo les llegue la puntita de la lengua, XD. Y solo me he corrido una vez. Pero es porque necesito un rato para correrme en cualquier practrica que no sea el misionero. Si, lo juro, el misionero es lo único infalible para correrme. Y hala, ya no hay secretos sobre mi vida sexual en internet.
Creo que a mi señora esposa le ibais a caer mal, tan desinhibidas para contar, y tan entusiastas.
Debo decir que en nuestro caso ambos disfrutamos del sexo oral, tanto recibiendo como practicando; aunque no simultáneamente por cuestión de comodidad.
Ya siento no explayarme más, pero me temo que estaría invadiendo su intimidad.
Si antes ya me caías bien ahora ni te cuento :)
¿Tendrá algo que ver que en la felación tu tienes el control y en el cunnilingus has de ceder el mando?
Pétalo, otra más al club de "nos gusta hacer felaciones". ¡Bienvenida! Lo de las pelis porno vs realidad es un tema para hablar largo y tendido. Y sí, en particular, los cunnilingus del porno no me molan nada ni me resultan nada eróticos porque me paso el rato pensando en "pobre chica". Y lo del tiempo que dices... A mí depende del grado de excitación, la verdad. Y de si me he puesto a hacer kegel antes o no (algún día contaré esto, jiji). Pero con el cunnilingus, sí que suelo tardar más que con otras prácticas.
Deyector, ¿le parece mal que hablemos sin tapujos? O.O Pues yo creo que es bueno. Desmitificarlo y eso. Y ser entusiastas con esto también me parece necesario. Eso sí, estoy contigo en que lo del 69 a mí no me va... O estoy concentrada en recibir o en hacer, pero a las dos cosas, como que no. Acaba siendo un poco ni chicha ni limoná y no es plan perder el tiempo.
Sorel, seguramente. Siempre he pensado que tenía que ver con estar totalmente vulnerable. Y por eso digo que tengo que confiar 100% en el otro... Pero no es el único factor, eso seguro. Porque aún estando con tíos en los que confiaba plenamente, si los otros dos factores fallan, yo no llego.
Bien, a mi me gusta todo. Así, sin especificaciones.
Te recomiendo esta escena de la película " un conejo sin orejas" XDDD
http://www.youtube.com/watch?v=0vJ5neEBJdQ
Bien, a mi me gusta todo. Así, sin especificaciones.
Te recomiendo esta escena de la película " un conejo sin orejas" XDDD
http://www.youtube.com/watch?v=0vJ5neEBJdQ
Moli, me encanta. ¡Mucho!
Otra más para el club. Me encanta hacer mamadas, y recibo tan buenas críticas que es imposible que deje de gustarme xD Me pone y sí, me siento sexy y poderosa. Creo que una gran parte de nuestra habilidad es que lo disfrutamos, evidentemente. Si se hace sin ganas el tío lo nota, y mejor dedicarse a otra cosa.
Desgraciadamente yo sí me he visto forzada en alguna ocasión... fue muy poco agradable, la situación, la forma... en fin, dejémoslo... menos mal que ese pasado no me ha condicionado en futuras relaciones, porque habría sido una puta mierda.
Y no, casi nunca me he corrido en el caso contrario. Mi cabeza es muy puñetera y se dedica a pensar en todo (EN TODO, MALDITA SEA, CÓMO ES POSIBLE???) y no hay manera... jo.
seguimiento... grrrr
Me pasa como a Pétalo, si no tengo ganas, la mejor forma de ponerme en situación es empezar con una mamada y hale...
A mí me pasa lo de la presión de llegar a correrme. Primero hay presión por no llegar demasiado pronto y luego por no llegar para no ofender los esfuerzos de tu compañera. Teniendo en cuenta que en teoría los hombres somos más fáciles en este aspecto, las mujeres os tomáis más a pecho que el hombre no termine porque pensáis que no se excita lo suficiente con vosotras, no os encuentra atractivas o lo estáis haciendo mal. Todo ésto suma al "tengo que correrme sí o sí o también" y al final tururú, tener que decir que no se preocupe, que otra vez será y que no pasa nada.
También me afecta cuando me piden que avise (que lo respeto) pero si tengo que estar pendiente de cuándo avisar, me concentro en eso y no llego nunca o en cuanto aviso la chica cambia y adiós al momento, volviendo al punto inicial. No me parece mal tener que avisar, tenéis todo el derecho del mundo a pedirlo y no estar conformes con las consecuencias del orgasmo masculino, pero el no poder olvidarme del mundo y saber que en el mejor momento parará de golpe la música, pues rompe la magia.
Me explico como un libro en llamas y me he repetido un poco quizá, pero espero que se me entienda.
*Somófrates deja su taza de té sobre el platito, dobla el periódico, lo guarda bajo su brazo, se coloca su monóculo y se levanta del sillón Chesterfield*
Ahora vuelvo...
Somo, y eso que no he hablado de porno con dinosaurios :P
Yamane, en serio que yo no tenía ni idea de que esta especie de dicotomía era tan extendida. O sea, entre mis amigas alguna vez lo hemos mencionado de pasada y no era la única. Pero aún así, este casi consenso, me sorprende.
Gwyn, gracias por tu input masculino! Yo creo que nunca he presionado a una pareja para que se corra... Al menos no sensu stricto y no durante felaciones (eso sí que nunca). Me explico: alguna vez sí que he susurrado "Córrete" si el coito se alargaba como para llegar a que la fricción empezara a ser molesta. Y alguna vez he tenido la sensación de que igual yo no valía (de que mi coño no valía) si el tío no se corría. Pero eso son neuras mías y, desde luego, procuro que se queden dentro de mi cabecita (y a ser posible, marginadas en un rincón). Sobre lo de avisar o no, pues hombre, es un gesto de respeto. Yo nunca he tenido problemas con el semen, pero cada uno es cada uno. Y no se me había ocurrido nunca que eso pudiera sacarte totalmente del tema (siempre había pensado que era como un cambio de posición). Pero es bueno saberlo.
A todos, que sepáis que me recomendaron el otro día en twitter el libro She comes first y al menos yo me lo voy a leer. Quiero ver esas técnicas... Y tengo especial curiosidad por si habla también de la componente emocional. [¡Gracias, César!]
Y ya de paso mencionar que en el blog Eros de El País también tienen una entrada sobre felaciones. Lo tratan más desde una óptica de dominación. Y he de decir que aunque yo me sienta poderosa y sexy haciéndolo, creo que de ahí a una dinámica de dominación hay un trecho. Pero eso puede ser cosa mía. [¡Gracias, Víctor, por mencionarlo!]
¡Ah! Y que conste que el blog Eros de El País me parece problemático por muchos motivos. La entrada que enlazo no especialmente, pero ojito si os pasáis por ahí, leed con cabeza y sentido crítico, please.
Para que os hagáis una idea, la última entrada es, básicamente, un anuncio de uno de esos cursos de los pick-up artists españoles. Y si no sabéis lo que son los PUAs, deberíais leer al respecto. Y sí, preparad un cubo por si os entran náuseas.
Ains. Mi pudor me impide comentar. Sobre todo porque ahora uno no es uno, sino dos, y uno no debe contar lo de dos en foro público.
Pero he leído con sumo interés. Y siempre se aprenden cosas.
Felaz año. Digo feliz año, en qué estaría yo pensando.
Y bueno, sí. Puedo hacer un comentario muy en mi línea...
http://www.dfenlinea.com/quesexo_murcielagos_3nov09.html
Aunque llego tarde (jijiji), intentaré aportar algo, aunque solo sea mi punto de vista empirico.
Para empezar, me siento EXACTAMENTE igual que tu a la hora de abrir regalos.
En cuanto al tema, me encanta ser sujeto pasivo y también ser la parte activa.
Como sujeto activo me he encontrado que cada persona es completamente diferente a otra y que no hay fórmula universal.
Lo que hace pasar de 0 a 100 a una persona, a otra casi que ni fú ni fá.
En la práctica se encuentra la excelencia, y hay que disfrutar tanto del proceso de conocimiento como de ese conocimiento una vez adquirido.
Otra situación que me he encontrado mucho es el nerviosismo por si no me gusta lo que encuentro abajo (tranquila que si sigo bajando es porque disfruto y me encanta) o por si me canso al llevar un rato (tu tranquila que ya avisaré yo si me entra tortícolis). Quizás esos dos temores infundados puedan impedir dejarse llevar y correrse.
...seguimiento
Yo también llego tarde y aunque parezca un tarugo tengo mi pizquilla de experiencia (aun siendo un yogurín, como todos sabéis).
Primero tengo que decir que el sexo oral me resulta totalmente normal y lo que me resulta extraño es que durante los preliminares no lo haya (igual es influencia del porno. Aclaro que soy mucho más delicado y no me comporto como un martillo hidráulico)
Aunque me siento cómodo tanto dando como recibiendo por mi manera de ser y de enfocar el sexo disfruto más siendo yo el que da.
Además de ese factor que es saber que le das placer a alguien tengo que confesar que no puedo evitar verlo como una meta con la que sentir-me orgulloso.
No es que me sienta el super-macho, sino que me alegro cuando aprendo a hacer algo que satisface a mi pareja. Supongo que esto tiene que ver con que me costara meses de relación aprender a practicar un cunnilingus (que igual ya se me ha olvidado).
Sobre el 69... Es divertido hasta que te ponen el ano en la nariz o hasta que te das cuenta que no logras concentrarte porque te están comiendo la polla y así uno no puede. Lo hice una vez y no tengo más ganas de repetir.
Micro, lo de los murciélagos me ha dejado muertita del tó. Y entiendo que quieras preservar la intimidad de tu pareja, obviamente. No pasa nada. Yo quería hablar del tema sin tapujos, pero porque yo tengo libertad de hacerlo.
Bimbo, no entiendo lo del "nerviosismo por si no te gusta lo que te encuentras". ¿Nerviosismo por tu parte o por la de ella? Si es por la tuya, ¿qué diantres crees que te vas a encontrar que te pueda dar miedo? ¿O es por parte de ella? En cuyo caso, lo entiendo. Cada vez es mayor la presión (social, mediática y de algunos compañeros idiotas) para que las vulvas en la vida real sean cada vez más como en el porno.
Álex, pues creo que eres el primero de los tíos que comenta aquí que prefiere dar que recibir. En el resto había consenso en "nos gusta todo" XD Y ya has visto que a mí me pasa igual con el 69, o estoy a una cosa o a la otra. Imposible estar a todo.
Me referia a nerviosismo por parte de ellas cuando vas a hacerselo. Miedo a que pienses que esta mal depilado, a que no te guste el olor o el sabor, etc...
Ante el éxito del post "De felaciones y cunnilingus". ¿Para cuando "De sodomía y masajes prostáticos"?
(Ahí hay mas chicha)
Pues la verdad.... a mí me pasa un poco lo contrario en cuanto al cunnilingus.
En la felación estoy totalmente de acuerdo. Aunque sí me he llegado a "correr" haciendola.
Pero hay que tener en cuenta que por ejemplo, con la penetración, me resulta más difícil correrme.
Por así decirlo, soy "clitoriana". Es rozarme el clítoris y veo las estrellas, y como ya le pongas una lengua... Buaaaah, pierdo el sentido al medio segundo.
En cambio en la penetración me pasa lo que a ti con el cunnilingus. Tengo que estar relajada y concentrada y sentir que el chico lo está disfrutando... que le regalo mi placer. Pero lo que siento con el cunnilingus no lo puedo comparar con la penetración.
Curiosas maneras de ser tenemos, jeje.
Yo creo que lo tienes claro. Relajación y confianza. Pero ¡ay amiga! ¿cómo se consigue eso? Si te enteras me lo cuentas. Yo sólo he estado completamente a gusto en tema sexo con un tipo con el que estuve SEIS AÑOS. Ésa es mi cruz y mi gran maldición, me encanta el sexo pero tengo que tener mucha, mucha, MUCHA confianza. En mi caso tengo claro que es una mezcla mortal de timidez, pudor y educación. Lo bueno es que aun sin estar 100% cómoda, me encanta y me lo paso pipa. Creo que gran parte es por lo que dice Xisca "me olvido de todo y dejo de pensar al fin".
Ah, ya había oído a otras mujeres que no saben / o les cuesta mucho masturbarse. Yo en eso soy LA MÁQUINA (jajaja! escribo esto y estoy medio descojonada medio sonrojada. Soy lo peor) Yo si quiero tardo dos minutos en correrme. Supongo que eso también ayuda en el cunnilingus y demás.
Correrme para mí no es un problema, perder inhibiciones y llevar la iniciativa, sí. ¿Por qué yo, señor POR QUÉ YO?
Hola Inés, personalmente me encanta tanto hacerlo como que me lo hagan, ya sea como preliminar o incluso como acto sexual completo. Suscribo lo que ya se ha dicho varias veces: la clave del éxito pasa por la comunicación, el saber pedir exactamente lo que te gusta y escuchar a tu pareja. Para mí el otro punto fundamental en el sexo sería la imaginación, pero ese es otro tema...
Por cierto, he estado un buen rato leyendo entradas tuyas: Se desprende templanza, crítica y dedos de frente a la hora de escribir, me hago seguidor
Ush, tiene mucho que no leo blogs y llego a este tardísimo, pero no puedo no comentar.
A mí me encanta dar felaciones, y con mi ex (de 8 años) era maravilloso. Con mi novio de ahora es un problemín, porque no me cabe en la boca... como lo lees, le gusta meterla toda y mi boca no es tan grande (ay, los problemas de la pérdida de sensibilidad de la circuncisión, pero no le digas a nadie). Así que es un poco un problemota, porque él quiere más y más y yo siento que me ahogo... Así que casi no lo hacemos. (No mencionaré con mucho énfasis que además es de los hombres que empujan la cabeza "para ayudarte", y eso a mí me mata toda la pasión).
En cuanto a recibir, no me gustaba. Y muchos hombres intentaron "hacerme cambiar de opinión", pero la verdad es que no me emocionaba mucho ni podía correrme... hasta que conocí a mi novio actual. Cada vez que lo hace, es tan maravilloso e intenso, que al terminar quiero salir a comprarle flores (sí, comprarle flores, no sé por qué). El único problema es que yo me corro y aprieto las piernas, y a su cabeza eso no le sienta bien.
En cuanto al sexo, yo soy de la idea de que ya estamos grandecitas para saber qué nos gusta y qué no, y lo que no te gusta, no hay por qué hacerlo. La vida es finita, la vida sexual más, ¿para qué perder el tiempo en lo que no vale la pena?
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