jueves, 7 de mayo de 2009

Declaraciones (I)

Y si ya hemos visitado la humillación que supone el rechazo, ¿por qué no hacerlo también con aquello que fue su semilla?

Bien, veamos algunos ejemplos de cómo dar mucho miedito a un varón heterosexual entre 20 y 40 años (aquí también se respeta la ortografía original de una servidora y se incluyen comentarios desde la distancia).

DECLARACIÓN Nº1: O como ser cursi sin que parezca cursi.

Veamos, lo primero, son las 4:52 cuando empiezo a escribir este correo, así que mil perdones (por lo que pueda venir a continuación). Segundo... Llevo tiempo queriendo, no, dudando si, hablar contigo; ufff hace mucho tiempo que decidí no volver a caer en antiguos errores, y sin embargo aquí esto... cumpliendo una "auto promesa" un poco más reciente (nunca arrepentirme por haberme quedado sin hacer algo).

[Ya soy mayorcita y debería saber que no se deben mandar correos a esas horas. Aunque no hubiera alcohol en sangre, ya se sabe que "nothing good happens after 2 a.m." (*). Y no, la excusa de no arrepentirse no vale, hay que pensar un poco más antes de hacer las cosas.]

Creo que es obvio el tema, ¿no? Al fin y al cabo te escribo a las 4:55, después de n-mil horas de fiesta y teniendo que madrugar mañana. Pero como un amigo me dijo hace tiempo: no des nunca nada por supuesto. Bien, pues allá vamos. No sé si aún conservarás algún correo de los que te mandé allá por Junio (...). Volviendo al tema, te recomiendo una lectura "pormenorizada" de aquellos correos... Pero no sólo lo que se ve a simple vista, hay más texto por ahí.

[Sí, el hecho de que fuera después de una fiesta tampoco ayuda. Y sí, es cierto que con los tíos nunca hay que dar nada por supuesto, recordemos que "it's easy to miss something you're not looking for" (**), pero empiezo a pensar que yo tengo la sutileza de un elefante en una cacharrería y que si el sujeto no se da por aludido es por no tener que llegar al "no". Lo de los correos requiere una explicación (que no sé si el destinatario pilló del todo). En fin, en algún momento de infinita sutileza (para lo que soy yo) decidí incluir en varios e-mails comentarios que no se leerían salvo que seleccionara el texto (vamos, blanco sobre blanco). Estos comentarios iban desde lo inocente hasta lo picante, todo aderezado con una buena dosis de cursilería. Aún no sé si llegó a leerlos pero casi que lo preferiría.]

Y bueno, no sé tampoco muy bien qué significará esto (este correo) pero he decidido que "from lost to the river"... Asumo el riesgo que estoy corriendo, y si pierdo, no será la primera ni la última vez que suceda. Eso sí, espero que esta vez la derrota no me haga perder más de lo que estaba en juego...

[Sí, claro, de perdidos al río. Pero no lo podía poner en español, no... Tenía que hacer la gracieta. Y sí, el tema apuestas es recurrente, igual que lo es el tema pérdidas anteriores (claro, como eso es taaan atractivo). Eso sí, aquí también se observa una cierta clarividencia (futuras derrotas, perder más de lo debido). Me tendría que dedicar a leer el futuro, está claro que si es triste y oscuro acierto seguro.]

Y después de todo esto, no sé como terminar... Me gustaría dejarte una salida fácil, una escapatoria por la que huir de una loca como yo, pero no sé si este correo ha cerrado todas las puertas. Tú mueves...

[Eso, ya lo que faltaba. Un poco más de humillación, que si no bastaba con que fuera un despojo al que ya habían rechazado, además le añado la componente de locura. Eso sí, admito que me sigue encantando la forma de despedirme. Ese "Tú mueves..." creo que es casi una declaración en sí mismo (ojalá hubiese habido una respuesta del tipo "Jaque a la reina", pero no).]

Respuesta: aquí
Grado de humillación de la autora: 8/10
Edad de la misma: 24 años

(*) Fuente: How I Met Your Mother 1x18
(**) Fuente: Campaña británica de tráfico. Vídeo aquí

9 comentarios:

Microalgo dijo...

Y bueno. A mí nadia ha tratado de "meterme miedo" asi. A lo mejor es que acabo de escapar del intervalo de sus edades (por los pelos), y el estar "out of range" me habilita para la valentía...

En fin. No se queme.

Un besote.

Microalgo dijo...

¿Nadia?

He querido decir NADIE.

Por cierto, lo msmo la gente no comenta en su blog porque hay que meter siempre DOS VECES la palabra de verificación... yo lo hago porque soy un cabezota, pero habrá gente que se rinda a la primera.

Ya ve.

Inés dijo...

No sabía nada de la palabra de verificación. Voy a meterme en las tripas del asunto a ver si consigo deshabilitarlo. Si pasa cualquier cosa rara con el blog, es porque ando hurgando.

No sé, creo que el miedo surge de la falta de interés. O bien es eso o es que creen que me voy a conventir en una especie de acosadora, loca, etc.

PD: Vengo de tu blog y de estar echar cuentas... Año 84, 20 meses menos que Anaxágoras, que entonces tenía 18 luego...

Inés dijo...

Creo que ya está lo de la palabra de verificación en los comentarios. Espero.

El anónimo del post anterior (EADPA) dijo...

No se el resto de la gente, pero yo no suelo mirar la hora a la que se me envía un correo (a veces ni si quiera miro la fecha). Si no lo hubieras dicho tal vez no se habría enterado de que lo mandaste a esa hora.

Lo ves con peores ojos de lo que realmente pone (o de lo que realmente nos das a entender ya que no vemos esa parte oculta en blanco sobre blanco). Te fijas en los detalles que más odias cuando en realidad nosotros (los de fuera de ti) solo vemos la vista general del mensaje.

A mí, tras leerlo me da dos impresiones: una que no tienes claro lo que quieres (aunque tu intención sea clara da la impresión de que dudas mucho de dar el paso o no) y la otra es que casi estás pidiendo permiso para que te quieran, como si tratases de convencerlo dándole pena. Son dos impresiones mías y perfectamente erróneas, sin ningún ánimo de ofender.

En mi opinión, de lo único que tendrías que arrepentirte es de haber tratado ese tema por correo en vez de hacerlo cara a cara. Pero como digo, no es más que mi opinión.

Inés dijo...

Hola EADPA!

Yo sí que miro a qué hora se envía un correo (de ahí mi comentario) y suponía que era una cosa habitual. Pero está claro que no, lo tendré en cuenta.

Ahora, del resto...

Está claro que lo miro desde un punto de vista en el que no salgo muy bien parada y que le saco punta a los detalles más humillantes. Pero creo que es bueno hacer crítica y también es cierto que, al menos a nivel estilístico/literario, es objetivamente terrible (y los comentarios en blanco sobre blanco eran, como he dicho, algo cursis pero, en general, inofensivos).

Que no tenía claro lo que quería, eso es obvio. O bueno, igual es que lo que quería (quiero?) es algo indefinido y sencillo. Pero tampoco iba a poner eso por escrito. Esto era, más que nada, un "yo estoy aquí, ¿dónde estás tú?" más que un "estoy loca por ti" (porque tampoco era cierto).

Tu otra impresión es acertada, en parte. Me explico. Aciertas de pleno con ese "casi estás pidiendo permiso para que te quieran" pero fallas en el "como si tratases de convencerle dándole pena". Dar pena es lo que menos querría en este mundo (aunque es posible que no consiga mandar el mensaje adecuado) y tengo muy claro que dar pena es una pobre forma de ligoteo. Lo otro, lamentablemente viene de serie en el paquete: baja autoestima, historia previa de rechazos, etc. Es triste, lo sé, y trato de mejorar, pero la verdad es esa.

Besos

PD: Que se me olvidaba. Lo de tratarlo cara a cara. Esta persona me importaba (y aún me importa) y tras un rechazo cara a cara, me habría sido imposible volver a mirarle a los ojos. Además, por escrito puedo decirlo todo, sin interrupciones, sin que las emociones me traben y me atrapen en un bucle sin sentido, sin ver en los ojos del otro el "no". Y sí, también es más cobarde mandar un mail, eso está claro, pero ofrece una seguridad imprescindible. No puedo romperme más veces o nunca seré capaz de reconstruir el puzzle. Así que, de momento, es por escrito o nada.

(Esto ha quedado más largo que un post. Lo siento)

Microalgo dijo...

Yo también redacto mejor que hablo. Y puedo borrar y matizar... creo que "en directo" adolezco de una falta de reflejos que peude ser, según el caso, fatal.

A mí me parece Usted muy valiente, Inés. En una cutura donde la mujer NUNCA da el primer paso (la herencia cristianojudáica y su abominación de Lilith, que hacen su mella), me parece dignísimo que Usted nunca cometa el error de Cyrano. A mí me pasa igual: soy un cafre. "Hola, me pareces fascinante". Y ella huye despavorida.

También, en mi caso, el físico no acompaña (no me refiero a mi hermano). En un programa gamberro de televisión daban una magnífica clave... ¿Cuál es la diferencia entre la seducción y el acoso? Si eres guapo o no. Si eres guapo, seduces. Si eres feo, acosas (con idénticos comportamientos, claro).

Pero, por la imagen que ilumina su blog, ese no es, sin duda, su caso.

Totá: que me parece Usted un caso excepcional de valentía, y el que no sepa apreciarlo, pues que le vayan dando profusamente. No la merecen a usted, y punto.

Microalgo dijo...

Y sí.

Cuarenta y (suspiro) uno.

Inés dijo...

Me encanta la referencia a Lilith (a la que casi nadie conoce).

Y gracias por todo lo que sigue a esa referencia.

PD: Nunca hubiese adivinado tu edad por tus escritos.