jueves, 28 de mayo de 2009

Revelaciones

Hay momentos en los que te das cuenta de algo. Algo inesperado. Algo que te cambia. Tú me has dado unos cuantos...

La primera vez que te oí hablar de cine me di cuenta de que podría seguir allí eternamente, pese al frío y pese a sentirme un pez fuera del agua. Siempre y cuando pudiera escuchar tu voz.

La primera vez que comiste una galleta que yo había hecho y me miraste con aquella intensidad, me di cuenta de que cocinaría lo que fuera con tal de volver a ver esa mirada.

Ha habido más primeras veces que me han sorprendido. Pero el momento que más me ha cambiado fue un momento que no era una primera vez. Fue un momento en el que tú no hiciste nada. No me hablaste, no me miraste, nada...

Estabas con una amiga, sentados unos metros a mi espalda y yo me giré. Y te vi, relajado, las manos detrás de la cabeza, apoyándote en el respaldo de la silla. En ese momento me di cuenta de que estoy loca por ti. Porque la imagen que cruzó mi mente, no fue de una playa o de una siesta los dos juntos y a solas, no. La imagen que cruzó mi mente me tenía a mí de rodillas, entre tus piernas, explorando con mi lengua y con mi boca, hasta hacerte delirar.

Esa es la imagen que cruzó mi mente. Esa es mi revelación.

8 comentarios:

Microalgo dijo...

Ñññó.

Qurida Buttercup: ¿Por qué siempre tiene que estar él con otra para que se os ocurran esas cosas?

En fin, naturaleza humana.

Microalgo dijo...

Sugerente, la imagen, por otra aprte.

Ejjjjjem.

Inés dijo...

A ver, no está con ella. Simplemente estaban juntos, hablando, en ese instante.

La imagen vino a mi mente por la postura del susodicho (manos detrás de la cabeza, echado hacia atrás, relajado), no por la compañía. Vamos, que no es necesario que él esté con otra para que se me ocurran esas cosas.

Inés dijo...

Y se me olvidaba. Sé que lo dice Westley y no Buttercup, pero:

As you wish!

Microalgo dijo...

Ya, ya...

En fin.

Inés dijo...

¿"Ya, ya..."?

¿Dudas de mi palabra?
¿O es un "ya, ya..." vamos a dejar el tema?

Besitos

Microalgo dijo...

No osaría, mi Dama.

Afortunado el tipo, por cierto. Si es que algún día llega a enterarse.

Inés dijo...

Pues no sé si afortunado. De momento, sólo desinformado.

Y puedes dudar de mi palabra, eso está claro. Sólo que no suelo mentir y en este tema y aquí, no he mentido nunca (al menos por ahora).

Besos