Esta receta la hice para el cumpleaños de un amigo, hace un par de semanas. Es absolutamente fantástica (tanto en sabor -- modestia aparte -- como en facilidad) pero nada ligera. Vamos al tema.
Ingredientes:
Para el brownie:
- 175g de chocolate negro (yo suelo usar 100g de Lindt 70% repostería y 75g de Nestlé Postres).
- 115g de mantequilla sin sal.
- 200g de azúcar.
- 3 huevos.
- 60g de harina.
- 20g de cacao puro en polvo (ojito, no cola-cao, que no es lo mismo).
- 1 cucharadita de extracto de vainilla
- 1/2 cucharadita de sal.
- 170g de queso crema (yo usé 100g de mascarpone y 70 de Philadelphia), a temperatura ambiente.
- 60g de mantequilla sin sal, también a temperatura ambiente.
- 100g de azúcar.
- 3 yemas de huevo.
- 35g de harina.
- 1 cucharadita de extracto de vainilla.
- Precalentar el horno a 170ºC.
- Engrasar un molde rectangular o cuadrado y forrar con papel de horno, dejando que sobresalga por los laterales.
- Empezamos con la capa de brownies.
- Fundir la mantequilla con el chocolate en un cazo, a fuego lento. Dejar templar 5 minutos.
- Mientras se templa el chocolate, tamizar la harina con el cacao en polvo y la sal y reservar.
- Con una espátula de goma, añadir el azúcar a la mezcla. Tendrá un aspecto granulado, es normal.
- Añadir los huevos uno a uno, sin batir. Cuando hayamos añadido el tercero, veremos que cambia la consistencia de la masa, que coge más cuerpo y brillo.
- Añadir la harina, sin batir.
- Verter en el molde preparado, reservando una pequeña parte.
- Ahora vamos con la capa de tarta de queso.
- Batir (con las varillas) el queso con la mantequilla hasta que esté homogéneo y cremoso.
- Añadir el azúcar y la vainilla sin dejar de batir.
- Incorporar las yemas de huevo una a una, batiendo bien tras cada adición.
- Con una espátula de goma, incorporar la harina.
- Verter la capa de queso sobre la capa de brownies.
- Añadir el resto de la masa de brownies y amarmolar ligeramente.
- Hornear unos 45 minutos (o hasta que al pincharlo, salga limpio -- o casi).
- Dejar enfríar y desmoldar tirando de los laterales de papel que habíamos dejado.
- Compartir y comer.
Decir "¡Mmmm!" es prácticamente inevitable.
- A los brownies se le pueden añadir nueces picadas o trocitos de chocolate al gusto.
- La capa de brownies está buenísima por sí sola. Y si se cubre de una capa de ganache de chocolate blanco aromatizada con lo que sea (vainilla, menta, naranja, etc.), entonces yo ya no me hago responsable de las reacciones que pudiera suscitar (incluyendo, aunque no sólo, proposiciones indecentes).
- Los huevos en repostería son siempre tamaño L.
- Esto se puede congelar (una vez hecho o antes de hornear) sin problemas. Si se congela una vez hecho, comerse un trocito recién salido del congelador en verano puede provocar iras (y envidias) vecinales por los gemidos de placer que suscitan en el comensal. Aviso.
- La receta de brownies es una modificación de la receta Quintuple Chocolate Brownies, que aparece en el libro Baking, from my home to yours de Dorie Greenspan.
- La receta de la capa de queso es una modificación de la receta del relleno de Cheesecake de Emily Griffin, que aparece en el recetario del molde Baker's edge (y sí, yo tengo el molde, regalado las navidades pasadas).

15 comentarios:
Debo decirte que te faltó un ingrediente...
Untarlos con dulce de leche.
Y ahí sí... ¡mmmmm! (realmente se me hace agua la boca).
Un beso Inés.
Uff. No lo había pensado. La próxima vez que haga dulce de leche, guardaré un poco para hacer caso a tu consejo.
Otro beso, Morella. O más, si necesitas.
La Virgen de la Macarena.
Vade retro, Satanás, en toditos los sentidos.
Clorofitas, Rhodofitas, Phaeofitas. Cianofitas, Diatomeas, Eustigmatofitas, Euglenofitas, Dinoflagelados, Raphidofitas, Crisofitas...
No, no me distraiga. Tengo que desviar mi atención centrándome en otra cosa, y la taxonomía de las algas es un tema tan bueno como cualquier otro.
Esto no creo que sobreviviese a un envío por Correos (aunque igual Postal Express...). Pero prometo (y nunca rompo mis promesas) que algún día, los probarás.
O ésto, o algo similar.
In the meantime sólo necesitas tiempo y cariño para hacerlos. Y estás a tan sólo una hora y media (como mucho) del premio.
Calle. No sea mala. Vade retro sub dos, al cuadrado.
Vale. Me callo. Pero yo tenía entendido que te gustaban los blogs con recetas (véase el tuyo, si bien es cierto que la serie Comer, beber, etc. está un poco abandonada).
Mira, hagamos una cosa. Si hubiera necesidad de esa despedida A lo vikingo, yo llevaría un dulce para recordarte feliz. ¿Te parece?
Hecho.
Y claro que me gustan los blogs con recetas. Como dice Serrat, no hay que confundir lo que está bien con lo que nos conviene... y a mí me sobran ocho o nueve kilitos. No más, es factible, pero con un browny de éstos no creo que el balance energético fuera adecuado.
Pero tienen que estar de muerte. Amarmolados. Háganme la lápida de brownies de éstos, por favor...
Deal then. Pero no decidas acelerar el proceso, ¿me oyes? Que no quiero que ahora decidas abrazar a esa fría amante a cambio de unos brownies. Si ese es el planteamiento, no te preocupes que te los hago llegar como sea.
Y que sepas que a mí me sobran otros tantos. Y aún así, de vez, en cuando, creo que hay que concederse un capricho. Con moderación, eso sí.
Voy a intentar hacer galletas (first time). Ya le contaré.
No ha dejado la Dama posibilidad de comentario en el otro post, así que buen viaje. Disfrute de la familia.
Oops! No me había dado cuenta de que los comentarios estaban cerrados. Voy a solventar mi error.
Suerte con las galletas y gracias por los buenos deseos.
Pues no sé qué habrá pasado, porque los comentarios estaban (y están abiertos). Nu sé, cosas de blogger, supongo.
Un besito.
Y que se me olvidó antes. Si ves que te atrancas en algún momento con las galletas, ya sabes dónde estoy.
Thanks. A ver qué me sale.
Madrileñée Usted a gusto, mi Dama.
Madrileñear siempre está bien... Aunque ahora mismo echo de menos la nube perpetua de La Laguna. Pero bueno. Faldita corta, camiseta de verano y a caminar por las calles.
En vez de harina, mi vista harta de pantalla leyó heroína. Y la receta eran pintoresquísima, aunque 60 gramos de caballo parecían muchos, la verdad.
Como si yo supiera de eso más de lo que se ve en The Wire, por otra parte.
Sí que iba a ser curiosa la receta con heroína. Pero aviso, es también adictiva (aunque no tenga el componente droja.
Y bienvenido, David. Pásate por aquí cuando quieras.
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