Me preguntas.
Y, ¿cómo explicar este dolor? ¿Cómo explicarlo?
¿Cómo explicar un porqué que no sé si existe?
Llevaba mucho tiempo sin llorar.
Al fin y al cabo, no tengo motivos.
Y sin embargo, ahora se me empañan los ojos.
Demasiado.
Tu abrazo. O medio abrazo.
Allí, contra tu pecho, estuve a punto de deshacerme.
Convertirme en lágrimas.
Dejarme fluir.
¿Cómo explicarte que necesitaba ese abrazo?
¿Cómo explicarlo si ni yo misma lo entiendo?
¿Cómo decir que me ahogan mis sonrisas?
¿Cómo describir cicatrices y que entiendas?
¿Cómo?
martes, 16 de junio de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

2 comentarios:
Ea, mi niña. Nada merece tus lágrimas.
Pasará. Ya pasó.
Y, sin embargo, no. Pero gracias.
Publicar un comentario