Cuando nos vemos, normalmente ni nos rozamos siquiera. Especialmente desde que me tiré a la piscina y tú me dijiste que no había agua. Hoy, en cambio, no ha sido así. Hoy me has dado dos besos al verme y al despedirnos, y yo me hubiese quedado en tus manos para siempre.
¿Por qué? ¿Qué es lo que ha sido diferente? ¿Hay algo que te lo impida los domingos? ¿Alguien, quizás? ¿No quieres que alguno de los presentes vea que me das un beso en la mejilla? ¿Por qué? Si sólo es un beso en la mejilla, nada más. ¿O es que tienes miedo de algo? ¿Miedo a que tu no ya no se sostenga?
Que conste que no es que me queje de los besos que me diste hoy, claro. De hecho, si estuviera en mi mano, siempre habría besos.
miércoles, 3 de junio de 2009
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2 comentarios:
Como siempre, no vi la situación por lo que hay miles de detalles que se me escaparon pero puede que quizás tuviese un mejor día esta vez o alguien le hablase bien de ti... pueden haber muchos factores que le hayan hecho darte dos besos.
No quiero quitarte las ilusiones pero yo lo vería como lo que es, un saludo entre amigos.
No, si yo lo veo fundamentalmente así. No veo que los dos besos tengan más importancia de la que en verdad tienen.
Lo que me parece (en parte) relevante es que, en el contexto habitual en el que nos vemos, eso no se dé. Si es sólo un saludo normal entre amigos, entonces, ¿por qué saltárselo de forma habitual y ayer no? Ésa es mi pregunta.
Un beso EADPA
PD: No creo que le influya lo más mínimo que alguien le hable bien de mí, así que podemos descartar eso como causa. Que pudiera tener un buen día, pues oye, eso igual sí... Nu sé
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