miércoles, 7 de julio de 2010

Planes

No soy una planificadora compulsiva, ni mucho menos. Más bien soy un desastre con patas. El caso es que ahora mismo ando haciendo planes porque es eso o que se me venga el mundo encima. Y como encima soy algo Asperger (de hecho, bastante más que la media según un test que hay por la red), me agobio mucho cuando los planes se me caen por tierra. Y creo que con algo de razón...

Ahora mismo, tengo una visita programada para el miércoles de la semana que viene y, en medio, tengo:

- 3 noches de observación (no consecutivas).
- la (belated) celebración de mi cumple y el de una amiga.
- que hacer la compra para la chuletada con que celebraremos los cumples.
- que comprar regalos para dos amigos que defienden próximamente.
- que acabar el sombrero de doctorado de una amiga (tradición de Gotinga).
- imprimir un póster de la niña de los gansos para la tradición arriba mencionada.
- una charla y una comida VIP con Margarita Salas (¿alguna pregunta para la buena mujer?)
- hacer una tarta (si me da tiempo). O dos. Si no, encargarlas en alguna pastelería.
- noche ludópata en casa de la amiga de la tradición alemana.
- que limpiar en profundidad "la granja de ácaros del tamaño de manzanas golden" que tengo por casa.

Y esto es sólo lo que recuerdo así a bote pronto. Seguro que hay más cosas ineludibles desde ahora al miércoles 14. Y cuando le tenga aquí, por supuesto, no voy a poder evitar:

- moderar un seminario.
- asistir a dos defensas de tesis.
- cenar una fondue maravillosa.
- conocer a alguien que me importa porque le importa a una amiga.
- asistir a un cumpleaños.
- ir a dos fiestas post tesis.
- una sesión del AluCINE.

Esto es sólo desde hoy al día 19. Vamos, menos de 12 días. Y seguro que me faltan mil millones de pequeñas cosas. ¿He dicho ya que este año sólo he ido a la playa dos días?

Que conste que sólo algunas de las actividades me fastidian (el seminario, por ejemplo). El resto, de forma aislada, me encantarían. Así, todas de golpe, me dan ganas de acurrucarme en la cama y no salir nunca jamás. A ser posible con mi visitante al lado.


No incluyo en la lista la mayor presión ahora mismo...
La que me oprime el pecho de sólo pensarlo;
la que me acelera el corazón, me da náuseas 
y me hace pensar que soy un fraude: 
la tesis
En fin. Es lo que hay.
Habrá que seguir adelante.

Forward momentum!

9 comentarios:

Microalgo dijo...

Durante la tesis, todos llegamos a pensar si realmente valemos para esto. Pero es una fase: luego se pasa.

Sobre la elasticidad del tiempo, léase (si se tiene tiempo) La Montaña Mágica, de Mann. Si no la ha leído, avise y ya me encargo yo.

Uno de los hallazgos del libro es constatar que la tarde tediosa que se nos hace interminable desaparece en la memoria (porque no contiene nada) (y quien dice "la tarde" dice dos años), ese tiempo deja de existir. Pero los diez minutos frenéticos que pasan volando (o eso nos parece)permanecen en nuestro cerebro, a veces estirados como si se tratara de diez horas.

Y Usted, por lo que se ve, no va a aburrirse en la próxima quincena...

Er-Murazor dijo...

¿Pero y lo guai que van a ser muchas de esas cosas, tanto por sí solas como en buena compañía? Venga, ánimo, que (casi)todo es por una buena causa.

Y por la tesis no te preocupes, que la tienes ya más que matada, seguro...

Inés dijo...

Micro, pues no, no lo he leído. Apuntado en la lista queda. Y por supuesto que no me voy a aburrir. Pero es que es muy raro que yo me aburra.

Zor, sí, las cosas van a ser muy guays.

¡Besitos a los dos!

Leer vuestros comentarios sobre mi tesis, aunque seguramente sean ciertos, ejem, esta mañana me han dado ganas de llorar. En serio, estoy fatal.

Efe dijo...

Dios, qué espanto de agenda. Yo sólo hago UNA COSA al día. Si salgo por la mañana por la tarde PASO. Y si algo es muy muy coñazo entonces descanso ENTERO el día después. Y si me muevo de ciudad al menos me quedo DOS días sin salir de casa más que lo justo. Y si...

Es que, vamos, no se le ocurre a nadie. Esto te pasa por ser del norte de Despeñaperros, claro, que no sabéis vivir.

Inés dijo...

Ajá, sí, Efe, es un espanto de agenda. No sé cómo he acabado con tantas cosas. En fin... Creo que hubiese dado igual que hubiese nacido en otro sitio; va con lo que soy (un culo inquieto).

Y no veas la envidia que me das. Creo que debería adoptar tu política de una cosa al día.

Speedygirl dijo...

Cuando la agenda se me llena demasiado, a mi hay una frase que me ayuda. Te la dejo aquí por si te sirve: "Cuando tengas demasiadas cosas que hacer, no te agobies pensando en todo lo que te queda pendiente. Establece prioridades y confía en tu capacidad". ¡ÁNIMO CON LA TESIS!

Inés dijo...

Speedygirl, ¡¡bienvenida!!

Y sí, tienes razón. Trato de ir pasito a pasito, pero aún así, hay veces que me agobio. Lo de poner prioridades me encantaría, pero es que ahora mismo TODO es prioritario (y me refiero a la tesis, claro).

Lo de mi vida social es para compensar la nulidad que es normalmente. Karma, you knows ;)

Microalgo dijo...

Ese libro corre de mi cuenta, Dama Inés. No se lo compre.

Un abrazo.

Inés dijo...

Micro, sabes que no tienes por qué, ¿verdad? Pero tampoco me voy a quejar. ¡¡Gracias!! Y besos