viernes, 24 de diciembre de 2010

Sentimientos encontrados

Es nochebuena y soy la única despierta en mi casa. Ha sido una cena rápida y sencilla. Como un día cualquiera, la verdad. No sé qué esperaba, por otro lado. Sé que aquí no quiero estar. No ahora mismo.  Lo que soy está repartido en otros sitios, con otras personas. Y mira que quiero a mi familia.

Además, quería cogerme vacaciones pero no sé si lo serán de verdad. De momento tengo que organizar todas las cosas de la mudanza que ya han llegado y hacerle hueco a las que están por llegar. Y no quiero. Acabo de acabar de hacer cajas y ahora mismo sólo pensar en ello se me hace un mundo. Pero tampoco quiero cargar a mi familia con  lo que ahora mismo es un desastre de proporciones astronómicas en mi cuarto.

Y en realidad supongo que todo esta sensación, las náuseas, el sentirme fuera de lugar... son muy probablemente por no haber dormido (¿dos horas, quizás?), por el retraso del vuelo (dos horas y media), por la niña que no paraba de chillar en el avión, porque mi papi está pachucho y no se ha quedado a cenar, porque echo de menos a demasiada gente y no hace ni 12h que dejé Tenerife... Y porque no he llorado.

No he llorado. Ni siquiera cuando he cambiado la hora de los relojes y se me ha partido un cachito de alma.

Y bueno, que tengo un mail de alguien pero no de quien lo querría. O sea, este mail mola. Y me hace ilusión. Pero el que necesito es el que no ha llegado. Y eso también me da ganas de llorar.


Después de releer esto no me parecen demasiado encontrados mis sentimientos. Son bastante homogéneos en que estoy triste. Pero a mí me suele encantar la navidad. Hacer regalos, intentar que la gente esté más feliz...

Pero es que esto, ahora mismo, no es navidad. Ni siquiera me parece el impasse a todo el estrés que tanto necesito. Y poner buena cara y esconder las lágrimas no ayuda.

3 comentarios:

Pétalo dijo...

A mí tampoco me parece navidad. Este año estoy super descolgada. Asi que te entiendo, :**.

Inés dijo...

Pétalo, a mí nunca me había pasado. Y me siento rarísima.

Además, jo, la distancia que ya existía sigue ahí. Y ahora además lejos de la gente que me ha acompañado estos cuatro años. Grmph.

Pétalo dijo...

Oh, a mi tampoco me había pasado nunca. Yo soy súper navideña. Pero no me sitúo.