Como los que me seguís en túiter ya sabéis, he empezado el programa de ejercicios P90X. Bueno, "empezar" no es la palabra, que llevo ya casi dos terceras partes completadas. Es un programa intenso, de 90 días, que no estoy haciendo por perder peso ni por ponerme jamona, sino por ser capaz de hacer cosas que antes ni me imaginaba (como hacer flexiones de verdad, hasta abajo, y no apoyándome en las rodillas). Vamos, que el objetivo principal es terminarlo y coger el hábito de hacer algo más de ejercicio que mis carreritas de 2.5km.
Y de momento, muy bien. Estoy súper contenta.
Pero hoy ha sido un mal día. No tenía ganas de hacerlo y aunque me he autoconvencido, me he puesto la ropa de deporte y toda la parafernalia, sólo he llegado al minuto 20. Y me he rendido. Me he tenido que rendir a la verdad de que hoy no estaba para Core Synergistics.
Y me he sentido un fracaso.
Sí. Me he sentido un fracaso por no hacer algo que yo misma quiero hacer. Soy auténticamente gilipollas, lo sé. Porque si de algo se trata con el ejercicio es de apartar esa sensación de ser un fraude, de no valer. Se trata de hacer algo por mí, para mí, sin más.
Así que no me voy a imponer más cargas. Voy a completar el programa porque tener buenas es cojonudo. Porque al acabar cada día y vencer a mi pereza, me siento mejor, más yo, más feliz. Sudada y cansada pero mejor. Y si un día no soy capaz, qué cojones, no pasa nada. Estoy haciendo algo que no había hecho en la vida, estoy acercándome a la meta que es vivir feliz. Necesito atesorar esa sensación buena para los días reguleros y mandar mis neuras al carajo.
He dicho.
Y de momento, muy bien. Estoy súper contenta.
Pero hoy ha sido un mal día. No tenía ganas de hacerlo y aunque me he autoconvencido, me he puesto la ropa de deporte y toda la parafernalia, sólo he llegado al minuto 20. Y me he rendido. Me he tenido que rendir a la verdad de que hoy no estaba para Core Synergistics.
Y me he sentido un fracaso.
Sí. Me he sentido un fracaso por no hacer algo que yo misma quiero hacer. Soy auténticamente gilipollas, lo sé. Porque si de algo se trata con el ejercicio es de apartar esa sensación de ser un fraude, de no valer. Se trata de hacer algo por mí, para mí, sin más.
Así que no me voy a imponer más cargas. Voy a completar el programa porque tener buenas es cojonudo. Porque al acabar cada día y vencer a mi pereza, me siento mejor, más yo, más feliz. Sudada y cansada pero mejor. Y si un día no soy capaz, qué cojones, no pasa nada. Estoy haciendo algo que no había hecho en la vida, estoy acercándome a la meta que es vivir feliz. Necesito atesorar esa sensación buena para los días reguleros y mandar mis neuras al carajo.
He dicho.

20 comentarios:
Estás siendo muy constante... así que intenta pensar en todo lo que has logrado en vez de pensar que ayer no conseguiste hacerlo! :)
Personalmente eres de las personas que me empuja a seguir. Porque tú te sentirás bien al terminar, pero yo cada día pienso "¿y yo para qué cojones hago esta tortura china?".
Pues la única razón que ha hecho que no lo deje en 2 meses, aunque haya perdido entrenamientos por gripes varias, sois vosotras. Sobre todo tú. No eres un fracaso, para mí tienes una fortaleza mental a la que me gustaría aspirar. Y todos tenemos malos días de vez en cuando :**
Haga el favor de no ponerse más buena, que nos va a dar un infarto.
Y a nuestra madre va Usted a ir, por tener la culpa.
Ya va tocando ¿No?
(Yo callaíto).
(Pero callaíto-callaíto).
Ya ves, estimado Microalgo, hemos de contentarnos (al menos yo) imaginando el motivo de su ausencia.
Tal vez "haya hallado" el valor para decir sin tapujos aquello que queda sin decir por falta del mismo y ya no precisa este rincón.
En fin.
Yo, mientras, tarareo y miro al techo.
Laralááá... laralííí...
Ya me he tarareado tres óperas de Wagner. Y sigo, que tengo cuerda para rato.
Ta-tarííí, taaa, tarííí...
(Y venga Nibelungos).
¡Ñañaña!
Gruñones. Y quejicas. Los dos. Ea.
Es bueno (en parte) que no tenga necesidad de vomitar por aquí mis historias. Y mientras, me podéis leer en Cook Actually y en túiter. No es que esté desaparecida del todo, sólo en el buzón.
Besitos. Mucho. Ains.
Ni se preocupe, Dama Inés. Es que nos gustaba su prosa poética. El Cook es más ensayo ceintífico (un "material y métodos", más bien), y el patopollo blue es demasiado sintético. Aquí se explayaba Usted de lo biútiful.
Pero nada, nada...
(Aunque, como ve, nos seguimos metiendo de vez en cuando).
Laralííí... laralááá...
He estado en el "Cook Actually" y no he podido evitar recordar cierta escena de "The postman always rings twice".
Usted, que tiene la mente LA MÁ DE ZUCIA.
Hola!
Nada, es día de vuelta al cole.
está Usted desaparecida incluso del Tuiter... espero que eso sea buena señal.
...humm...
¿No habrá tenido el mal gusto de enamorarse (de otro)?
Chorradas al margen....
Al igual que el señor de las algas, yo tambien espero que tu ausencia sea buena señal.
Sigo viva, sí. Mi ausencia no es buena señal, pero tampoco particularmente mala. Sólo es que no tenía muchas cosas sin decir. Bueno, y que para algunas cosas que no digo, aún no tengo muy claro qué son y cómo expresarlas.
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