Hoy la he cagado y he hecho daño a dos personas. A dos tíos que me gustan. A dos tíos que no se lo merecían. Aprended de mis errores y hablad mejor y más claro.
Bueno, voy a empezar un poco antes.
Hace casi un mes me instalé Tinder porque quería conocer gente, follar (si fuera posible) y ojalá pasar a algo más. Esa fue mi intención desde el principio. No ir sólo al folleteo casual, sino buscar conexiones. Que si la parte física también surgía yo estaba (¿estoy?) muy por la labor también (a nadie le amarga un dulce, ¿no?).
Me han salido muchos matches pero sólo tres que merezcan su espacio aquí.
Así, primero apareció el americano. Me hizo tilín hasta que su "soy un tío natural, no uso condones" me hizo desaparecer más rápido que un rayo. Sí, hubo alguna conversación más subida de tono. Pero poco. Nada de fotos NSFW. Aunque me planteé quedar (eufemismo del día para una cita sin límites en mente) con él hasta que descubrí su aversión al látex.
Así que empecé a ir algo más despacio a partir de ese momento. No mucho, though.
Pero apareció primero J. Y luego P. Casi simultáneamente, pero no del todo. Y los dos me gustan. Los dos me gustan mucho. Cada uno a su manera, son tíos especiales y estupendos y seguramente he sido egoísta "zorreando" (?) con los dos.
A los dos les dije que hablaba con otros de Tinder. Pero las cosas fueron escalando y no les dije que a ninguno que no eran los únicos a ese nivel. Ha habido sexting con los dos, aunque fotos NSFW por mi parte sólo con J. Ha habido varios intentos de quedar con J, que se han limitado a 5 minutillos ayer y tres besos mal contados (pero, joder, qué bien huele). Ha habido sugerencias de quedar con P que yo no he concretado porque al primero que le dije de quedar fue a J y no me parecía justo. Si hasta me compré ropa interior nuevecita para (ojalá, pensaba yo) estrenar con J que ni se me ocurriría estrenar con nadie más.
Y ya que estoy siendo sincera, he tenido mis dudas sobre si realmente no era justo quedar con P antes. Y como una posible cita con J se estaba alejando más y más en el tiempo (problemas de agenda, malditos problemas de agenda) mi libido me tiraba mucho al carpe diem y no sé si mi decisión de ir "por turnos" se habría mantenido mucho más tiempo.
Con los dos me he abierto completamente. He sido sincera. Me he expuesto hasta dejar al aire todas mis vulnerabilidades. Y me he entregado al 100% (porque te puedes entregar al 100% a varias personas)
Y sí, los dos me ponen mogollón. Con los dos parece haber química sexual. Con los dos me apetecía ver si lo que nos decíamos por whatsapp cuajaba en la realidad. Y también con los dos planeaba cómo sacar el tema de la existencia del otro (y lo he medio-intentado un par de veces) y tenía decidido tener una conversación aún más clara ANTES de meterlos en mi cama (durante la cita previa).
Ahora viene la cagada. Porque habréis notado que hablo en pasado/condicional/subjuntivo.
Hoy, me he pasado todo el día alternando pensar en J y pensar en P. Con J de viaje, no quería ser pesada escribiéndole cada poco así que entraba en su whatsapp y lo cerraba, anhelando que no estuviera lejos. Pensando en P me ha picado la curiosidad y he mirado su instagram y su túiter para descubrir qué más escondía ese chico especial que no tiene ni idea de que lo es. Y he acabado escribiendo a J un mensaje para P.
EXACTO.
Ni he mirado qué perfil tenía abierto tras actualizar sus nombres para quitar "Tinder" de sus apellidos. No es que los haya confundido (no os vayáis a pensar). Son perfectamente diferentes en mi cabeza.
Pero ha pasado.
Se lo he reconocido motu proprio a J (antes incluso de que lo viera). Y me he explicado. Y cuando J ha preguntado sobre qué había pasado con P (hasta dónde habíamos llegado), he sido honesta. ¿Podría haber mentido? Seguramente. Pero ni se me ha pasado por la cabeza no ser honesta. He pedido disculpas, he intentado asumir mi responsabilidad por no haber sido (más) clara y haberle hecho daño, cuando me ha dicho que adiós se me ha roto un poco el corazón pero lo he aceptado (más o menos). Y estoy dejándole espacio y tiempo. Igual para siempre. Ojalá no.
Y vista la reacción (totalmente comprensible) de J, he decidido que también debía ser más clara con P. Así que se lo he contado TODO. Y hemos estado hablando un buen rato. Tampoco está contento. También le he hecho daño. Tampoco sé si querrá volver a saber nada de mí. Y también se me parte un poco el corazón.
He sido egoísta. Y miedica. Y ellos no se merecen nada del daño que les he hecho.
No escribo esto para que me diga nadie que he hecho bien/mal/regular. Tendría que haberlas hecho mejor y punto. Lo escribo como reflexión personal. Lo escribo porque quiero aprender. Lo escribo porque necesito deshacer el nudo en el estómago y la tristeza que me invade por su dolor. Y joder, porque también me duele perderlos, claro.
Bueno, voy a empezar un poco antes.
Hace casi un mes me instalé Tinder porque quería conocer gente, follar (si fuera posible) y ojalá pasar a algo más. Esa fue mi intención desde el principio. No ir sólo al folleteo casual, sino buscar conexiones. Que si la parte física también surgía yo estaba (¿estoy?) muy por la labor también (a nadie le amarga un dulce, ¿no?).
Me han salido muchos matches pero sólo tres que merezcan su espacio aquí.
Así, primero apareció el americano. Me hizo tilín hasta que su "soy un tío natural, no uso condones" me hizo desaparecer más rápido que un rayo. Sí, hubo alguna conversación más subida de tono. Pero poco. Nada de fotos NSFW. Aunque me planteé quedar (eufemismo del día para una cita sin límites en mente) con él hasta que descubrí su aversión al látex.
Así que empecé a ir algo más despacio a partir de ese momento. No mucho, though.
Pero apareció primero J. Y luego P. Casi simultáneamente, pero no del todo. Y los dos me gustan. Los dos me gustan mucho. Cada uno a su manera, son tíos especiales y estupendos y seguramente he sido egoísta "zorreando" (?) con los dos.
A los dos les dije que hablaba con otros de Tinder. Pero las cosas fueron escalando y no les dije que a ninguno que no eran los únicos a ese nivel. Ha habido sexting con los dos, aunque fotos NSFW por mi parte sólo con J. Ha habido varios intentos de quedar con J, que se han limitado a 5 minutillos ayer y tres besos mal contados (pero, joder, qué bien huele). Ha habido sugerencias de quedar con P que yo no he concretado porque al primero que le dije de quedar fue a J y no me parecía justo. Si hasta me compré ropa interior nuevecita para (ojalá, pensaba yo) estrenar con J que ni se me ocurriría estrenar con nadie más.
P, si alguna vez lees esto, joder, lo siento, sé que es una mierda, que seguramente te sientas segundo plato, que es injusto que, siendo lo estupendo que eres, J llegara un poquito antes. Pero es la verdad.
Y ya que estoy siendo sincera, he tenido mis dudas sobre si realmente no era justo quedar con P antes. Y como una posible cita con J se estaba alejando más y más en el tiempo (problemas de agenda, malditos problemas de agenda) mi libido me tiraba mucho al carpe diem y no sé si mi decisión de ir "por turnos" se habría mantenido mucho más tiempo.
J, igual a ti, lo siento. Siento que nuestro timing no haya sido mejor. No estoy buscando una excusa para mis errores. Yo soy la culpable de todo esto. Pero el timing no ha ayudado.
Con los dos me he abierto completamente. He sido sincera. Me he expuesto hasta dejar al aire todas mis vulnerabilidades. Y me he entregado al 100% (porque te puedes entregar al 100% a varias personas)
Y sí, los dos me ponen mogollón. Con los dos parece haber química sexual. Con los dos me apetecía ver si lo que nos decíamos por whatsapp cuajaba en la realidad. Y también con los dos planeaba cómo sacar el tema de la existencia del otro (y lo he medio-intentado un par de veces) y tenía decidido tener una conversación aún más clara ANTES de meterlos en mi cama (durante la cita previa).
Ahora viene la cagada. Porque habréis notado que hablo en pasado/condicional/subjuntivo.
Hoy, me he pasado todo el día alternando pensar en J y pensar en P. Con J de viaje, no quería ser pesada escribiéndole cada poco así que entraba en su whatsapp y lo cerraba, anhelando que no estuviera lejos. Pensando en P me ha picado la curiosidad y he mirado su instagram y su túiter para descubrir qué más escondía ese chico especial que no tiene ni idea de que lo es. Y he acabado escribiendo a J un mensaje para P.
EXACTO.
Ni he mirado qué perfil tenía abierto tras actualizar sus nombres para quitar "Tinder" de sus apellidos. No es que los haya confundido (no os vayáis a pensar). Son perfectamente diferentes en mi cabeza.
Pero ha pasado.
Se lo he reconocido motu proprio a J (antes incluso de que lo viera). Y me he explicado. Y cuando J ha preguntado sobre qué había pasado con P (hasta dónde habíamos llegado), he sido honesta. ¿Podría haber mentido? Seguramente. Pero ni se me ha pasado por la cabeza no ser honesta. He pedido disculpas, he intentado asumir mi responsabilidad por no haber sido (más) clara y haberle hecho daño, cuando me ha dicho que adiós se me ha roto un poco el corazón pero lo he aceptado (más o menos). Y estoy dejándole espacio y tiempo. Igual para siempre. Ojalá no.
Y vista la reacción (totalmente comprensible) de J, he decidido que también debía ser más clara con P. Así que se lo he contado TODO. Y hemos estado hablando un buen rato. Tampoco está contento. También le he hecho daño. Tampoco sé si querrá volver a saber nada de mí. Y también se me parte un poco el corazón.
He sido egoísta. Y miedica. Y ellos no se merecen nada del daño que les he hecho.
No escribo esto para que me diga nadie que he hecho bien/mal/regular. Tendría que haberlas hecho mejor y punto. Lo escribo como reflexión personal. Lo escribo porque quiero aprender. Lo escribo porque necesito deshacer el nudo en el estómago y la tristeza que me invade por su dolor. Y joder, porque también me duele perderlos, claro.

6 comentarios:
Leñe, Dama Flores. Le iba a decir un "tráetelo a cenar", pero habrá que decidirse, que no es plan tener una cena muy tensa en casa. De uno en uno, al menos.
Y bueno, me parece normal que al principio más de uno parezca bueno. Luego se criban solos, supongo.
De momento, espérese unos días que comience la temporada de setas, y ya apañamos un cenorro en casa. ¿Hace?
La cena genial, eso está hecho. Lo de la posible compañía, ni idea de qué pasará.
No tenga demasiada prisa por definir (y disfrute, que la cosa tiene sus ventajas, a pesar de que ahora parezca que solo tiene inconvenitenets).
Y tampoco se olvide de los amigos solo porque no seamos frinkables, ande. Que hay tiempo pa tó.
"Inconvenietenets". Maravilloso vocablo que la RAE acabará aceptando, como "murciégalo" y "cocletas".
La cosa tiene ventajas... Si yo no soy gilipollas. Y los amigos no se olvidan nunca. Pero entre visitas, catarros, vacaciones, más visitas y el curro normal, tengo la sensación de que no he tenido tiempo de nada desde el 15 de agosto. Que tendría que reservarte tiempo, lo sé, pero a veces no sé ni dónde tengo la cabeza.
Muaks!
No problem. Tampoco nos perderemos de vista.
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