lunes, 11 de mayo de 2009

Certezas

Hay cosas que uno sabe. Que sabe pero que nunca aprendió. Que sabe pero que no sabe cómo las sabe.

El aroma de la nieve por caer.
El tacto de la lluvia por llegar.

Pero hay certezas que nacen de la experiencia. Certezas que cortan, que duelen, que te rompen en pedazos.

El frío en mis sábanas que se repite cada noche y me hace tiritar.
El tacto de tu piel que nunca llega y por el que pierdo la razón.
Ese olor que siempre me emborracha y me hace tropezar.
Los ecos del adiós, resonando en mi interior hasta que caigo derribada.

Definitivamente, es cierto que el ignorante es más feliz.

7 comentarios:

Microalgo dijo...

¿Estamos seguros de eso?

Algo hay, es cierto. Pero ya que somos como somos, habrá que lidiar con ello y reconocer la parte positiva.

Que no le damos explicaciones a nadie y que hacemos lo que nos da la gana. Y que tenemos un amplio campo de posibilidades.

Teóricas.

El ignorante es más feliz. Pero es más ignorante.

Inés dijo...

Yo no he dicho que quisiera cambiarme por el ignorante. Para una cosa más o menos decente que tengo (mi cerebro) pues qué menos que sacarle partido...

Eso sí, a veces (muchas), saber duele. Otras (pocas) es maravilloso, y diría que casi compensan. Lo que está claro es que la gente que pasa por la vida sin enterarse, siempre parece más feliz, casi inmune al dolor. No sé tampoco si eso también les hace inmunes a la verdadera felicidad (y si ese es el pago, prefiero el dolor, muchas gracias).

Y sí, la libertad se agradece. Pero igual es por mi falta de experiencia, pero la relación que yo quiero no debería cambiar eso. No quiero alguien que me ate; quiero alguien que me abra caminos desconocidos para descubrir nuevas libertades. En fin...

Besos

PD: El espectro de posibilidades (o probabilidades) es infinito. Teniendo en cuenta que ahora mismo tengo una probabilidad no nula de atravesar la tierra por efecto túnel y llegar a Cádiz (por poner un ejemplo)...

Microalgo dijo...

Pues cuando quiera.

Dígame en qué coordenadas va Usted a emerger, y yo me paso a buscarla.

Un besote.

Inés dijo...

Algún día, lo prometo. Aunque me temo que no será vía efecto túnel, sino algún método con menos incertidumbre.

Y lo mismo se aplica a la inversa (ya lei yo que, al menos el Tonique, La Folie y Güímar son ya territorio conocido).

Microalgo dijo...

Mucho, mi Dama. Y mi amigo Glomus, con quien tuve la fortuna de coincidir este fin de semana, es morador de esa misma isla...

... y oriundo de su misma ciudad, por cierto.

Se ha zampado Usted el blog enterito. Qué paciencia, mujer.

Inés dijo...

Ya ves, soy de buen comer. Pero he de decir que ha sido una comida estupenda: me he reído, me he emocionado, he aprendido, me ha puesto la piel de gallina y me han entrado calores. Todo muy rico, muchas gracias.

Microalgo dijo...

A sus pies, mi Dama.

Gracias.