De pequeña (muy pequeña, en la guardería), me escapaba de la hora de la siesta para ir a la clase de mi hermano a escuchar las historias que contaban. Nunca consiguieron que me quedara en mi cama.
Con tres años, me mandaron por primera vez a una granja-escuela y aunque a esa edad debería haber tenido un caso grave de mamitis, lo cierto es que no quería volver a casa.
No tengo agujeros en las orejas, no estoy bautizada y no hice la comunión. Eso, tengo que agradecérselo a mis padres que nunca me impusieron nada y me dejaron escoger.
Aunque iba a clases de ballet y quería ser bailarina, siempre me gustó jugar al fútbol con los chicos. Y aunque me gustaba saltar a la comba y a la goma, también adoraba leer (y aún lo hago). Nunca se me dio bien tener un rol definido.
Aunque iba a clases de ballet y quería ser bailarina, siempre me gustó jugar al fútbol con los chicos. Y aunque me gustaba saltar a la comba y a la goma, también adoraba leer (y aún lo hago). Nunca se me dio bien tener un rol definido.
Aprendía rápido y siempre preguntaba los porqués de las cosas. Tenía ideas propias y las defendía y si no me gustaba algo, no lo hacía y punto.
Era una niña rara, callada y cabezota.
Era una niña rara, callada y cabezota.
Me parecía una tontería lo de tener "una mejor amiga" (¿para qué una sola pudiendo tener muchos amigos?), así que nunca tenía con quien hacer los ejercicios en pareja.
Desarrollé muy pronto y no supe (ni pude) crecer a la vez que el mundo que me rodeaba. Allí estaba yo, con 10 añitos, deseando con todas mis fuerzas no destacar y fallando miserablemente.
Aprendí pronto lo que significa el rechazo y la humillación que supone. Y decidí que no me volvería a pasar, que no volvería a llorar en público. Me volví dura antes de tiempo.
Nunca tuve hora para llegar a casa. Me gustaba bailar y charlar y reírme, pero odiaba las discotecas, así que, pese a la libertad, salía poco.
No bebo, ni fumo. Y tampoco lo hacía con 15 años. No me he emborrachado nunca. Nunca me he fumado un porro. Igual que de chica, si algo no me gusta, no lo hago y punto. Da igual lo que pase a mi alrededor.
Hoy sigo siendo rara, callada y cabezota.
No he tenido una relación que haya durado más de cuatro meses y prefiero estar sola a forzar algo que no está ahí. Eso sí, me sigo enamorando como una quinceañera en cuanto un destello me ilumina.
Soy pésima en el arte de la seducción pero sigo siendo la que da el primer paso (aunque también suele ser el último).
Me encanta el cine y la literatura (especialmente, aunque no exclusivamente, la ciencia ficción) y como soy de gustos peculiares, estoy más que acostumbrada a hacer las cosas sola.
No me importa haberme ido a más de 1500km de distancia de mi familia y no me importará irme aún más lejos (cuando toque). Ellos siguen sabiendo que siempre estoy ahí y viceversa.
No hay nadie en el mundo que me conozca como mi hermano y no hay nadie a quien admire más. Da igual que nos peléaramos todos los días, lo cierto es que también nos apoyamos y defendimos nuestras rarezas respectivas.
Hago dulces (galletas, bollitos, pasteles, etc.) para la gente que quiero, para la gente que me aporta algo, para la gente que está ahí. No será una forma de cariño estándar, pero es mi forma de cariño.
Raro o no, lo único que quiero en este mundo es ser feliz.
Desarrollé muy pronto y no supe (ni pude) crecer a la vez que el mundo que me rodeaba. Allí estaba yo, con 10 añitos, deseando con todas mis fuerzas no destacar y fallando miserablemente.
Aprendí pronto lo que significa el rechazo y la humillación que supone. Y decidí que no me volvería a pasar, que no volvería a llorar en público. Me volví dura antes de tiempo.
Nunca tuve hora para llegar a casa. Me gustaba bailar y charlar y reírme, pero odiaba las discotecas, así que, pese a la libertad, salía poco.
No bebo, ni fumo. Y tampoco lo hacía con 15 años. No me he emborrachado nunca. Nunca me he fumado un porro. Igual que de chica, si algo no me gusta, no lo hago y punto. Da igual lo que pase a mi alrededor.
Hoy sigo siendo rara, callada y cabezota.
No he tenido una relación que haya durado más de cuatro meses y prefiero estar sola a forzar algo que no está ahí. Eso sí, me sigo enamorando como una quinceañera en cuanto un destello me ilumina.
Soy pésima en el arte de la seducción pero sigo siendo la que da el primer paso (aunque también suele ser el último).
Me encanta el cine y la literatura (especialmente, aunque no exclusivamente, la ciencia ficción) y como soy de gustos peculiares, estoy más que acostumbrada a hacer las cosas sola.
No me importa haberme ido a más de 1500km de distancia de mi familia y no me importará irme aún más lejos (cuando toque). Ellos siguen sabiendo que siempre estoy ahí y viceversa.
No hay nadie en el mundo que me conozca como mi hermano y no hay nadie a quien admire más. Da igual que nos peléaramos todos los días, lo cierto es que también nos apoyamos y defendimos nuestras rarezas respectivas.
Hago dulces (galletas, bollitos, pasteles, etc.) para la gente que quiero, para la gente que me aporta algo, para la gente que está ahí. No será una forma de cariño estándar, pero es mi forma de cariño.
Raro o no, lo único que quiero en este mundo es ser feliz.

4 comentarios:
Como dirían Les Luthiers.
Caramba. Qué coinsidensia.Recomendación de ciencia ficción: Hyperión y La caída de Hyperión. No se le ocurra echarle un ojo al tercer volumen (Endymión), ni leerse sólo el primero, que no acaba. Dan Simmons, el autor.
Si lo pilla y tiene tiempo...
¿Alguna recomendación por su parte?
Hyperión & Co. ya cayeron hace tiempo (incluyendo, lamentablemente, Endymión). Pero gracias por la recomendación.
A ver, sugerencias... Los he mencionado ya antes pero, me da igual repetirme:
* La saga de Thursday Next de Jasper Fforde ("El caso Jane Eyre", "Perdida en un buen libro", "El pozo de las tramas perdidas"). Son joyitas, llenas de humor, con una protagonista sensacional y muy, muy divertidos. Están en Nova.
* La saga de Vorkosigan de Lois McMaster Bujold (algunos títulos, en orden cronológico interno de la serie: "En caída libre", "Fragmentos de honor", "Barrayar", "El aprendiz del guerrero", "Fronteras del infinito"... Y no sigo porque son unos 15 libros). "En caída libre" no está ya disponible (igual en alguna biblioteca) pero el resto están en bolsillo (byblos), aunque igual no son fáciles de encontrar. Si Anaxágoras y yo coincidimos en esto, más te vale hacernos un poquito de caso. Miles es memorable en todos los sentidos.
Ahora alguno que no he mencionado antes:
* "Los viajes de Tuf" de George R. R. Martin. Aunque al autor se le conoce más por "Canción de hielo y fuego" (también altamente recomendable, pero no CF), Haviland Tuf se ganó un huequito en mi corazón (y aquí tenemos a otro protagonista rarito).
* Casi cualquiera de Connie Willis ("Oveja mansa", "Por no mencionar al perro", "Infiltrado", "El día del juicio final"). Es una autora estupenda, menos conocida que otros y con historias estupendas.
* "La paja en el ojo de Dios" de Larry Niven y Jerry Pournelle. Un clásico.
* "Huevo de dragón" 6 "Estrellamoto" de Robert L. Forward. Como curiosidad, contarte que el autor fue asesorado por Frank Drake en el diseño de los habitantes de una estrella de neutrones.
* "La estación de la calle Perdido" de China Mieville. CF/Terror gótico. Pero genial la construcción de la dinámica de la ciudad (Nueva Crobuzón).
* "La radio de Darwin" y "Los hijos de Darwin" de Greg Bear. Igual con tu formación todo te parece un chiste, pero a mí me pareció una buena novela donde la ciencia con la que se especula es la biología.
* "Un fuego sobre el abismo" y "Un abismo en el cielo" de Vernor Vinge. CF Hard y de calidad.
Y por lo que ya he leído, los habituales (Card, Asimov, Clarke, etc.) te son conocidos y no voy a insistir en ellos, que esto ya está quedando demasiado largo para ser un comentario. Supongo que también conocerás a otros clásicos (Pohl, Anderson, Sturgeon, etc.)
Pues no, no conozco demasiado de la última ciencia ficción. Tomo nota e iré dándole caña poquito a poco a los autores que me mencionas.
Agradecido por las reseñas.
Un besote ASÍN de grande.
De nada, que todo sea tan fácil como hablar de libros.
Yo, que conste, que ya me he dado por recomendada y ando buscando algo de Benni que pueda caer en mis manos.
Y otro beso igual de grande que vuela hacia Cai
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