... el miedo a alejarte detiene gestos, palabras y caricias justo antes de que nazcan?
... se me empañan los ojos al despedirme de ti cada domingo?
... le doy mil vueltas a lo que me pongo simplemente para ir a ver una peli porque sé que tú estarás ahí?
... me siento ridícula por ello?
... echo de menos incluso los dos besos de despedida?
... me pone nerviosa sugerirte o darte algo por si no te gusta?
... estoy muy a gusto cuando estoy contigo pero que también me siento incómoda, patosa y torpe?
... nunca me gustó mi reflejo hasta que me vi reflejada en tus ojos?
... me encanta que sepas que puedes contar conmigo?
... te robo el fuego porque sé que el castigo va a ser una mirada tuya y una sonrisa?
... aunque duela, no lo cambiaría por nada?
... sí que esperaré?
¿Sabías todo esto?
Porque yo me acabo de dar cuenta de que muchas de estas cosas ni siquiera yo las sabía.

8 comentarios:
Pues aproveche ese sentimiento, mi Dama. Es lo mejor del mundo. Cuando no hay ojo donde reflejarse, la cosa suele pintar muy fea.
Y los hay con suerte, por otra parte.
Como deía el personaje de una serie española de hace tiempo: "Quién tuviera veinte años menos, o el rigo mortis ya".
Un besote.
(Corríjame el "rigo" por "rigor", usted que tiene la administración de este blog, ande).
Si supiera editar comentarios ya estaría corregido, pero creo que la única opción que tengo es borrarlo. Y, sinceramente, eso no me parece una opción.
Él... Él me mira, normalmente sólo a los ojos. Pero cuando capto una mirada furtiva, sé que el único espejo en el que debo mirarme es él.
Besos
¿Y seguro que querrías volver a hace 20 años? ¿Con todo lo que eso supone de inseguridad, falta de experiencia, etc.? Nu sé
Yo tampoco. Pero me pondría en un rango de edades más adecuado para ciertas cosas.
Yo trato de mirar siempre a los ojos, también. Pero debo confesar que, en ocasiones, los ojos se me van fugazmente a los escotes. Lo siento. Es que están diseñados, también para eso. Sorry.
Mmmm... ¿ciertas cosas? Mmmm.
No te disculpes. No conmigo. Habrá a quien le moleste, pero al menos a mí, mientras no sea una cosa exagerada, me resulta incluso halagador.
Esa sensación saberse deseada no me sucede a menudo, pero cuando pasa, oh... es como una caricia que te llena de luz.
Ainss
Pues la lectura de libros me resulta una faceta francamente atractiva, mi Dama. Y ya va quedando poca gente que.
Estoy, de hecho, absolutamente desasosegado por una mujer que se había leído casi todo Stefano Benni (le recomiendo "¡Tierra!", si es que aún no se lo ha leído que es ciencia ficción pero gamberrísima), y parte de ello en italiano. Incluso olvidando el hecho que me resultara físicamente muy atractiva, también. El uso del subjuntivo viene por los diversos tipos de distancia entre ella y yo. La física no es la menos importante.
En fin. Que sí, que me refería a esas ciertas cosas. Siéntase Usted halagada y el tipo éste envidiado.
Condenado suertudo.
Un besote.
Sinceramente no he leído nada de Benni (uy, lo que acabo de decir), pero ya he hecho un encargo y está de camino a esta isla (vienen "Tierra" y "La última lágrima").
Recuerdo la mujer de la que hablas, aquella cuyos lunares ibas a dedicarte a contar. Siento muchísimo que haya distancias insalvables entre vosotros. No es justo que una microalga tenga tan mala suerte.
Besos
Así el mundo gira, mi Dama. Y habrá que seguir. Qué remedio me queda.
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