No me enorgullezco de esto y, sin embargo, creo que es de ley compartirlo. Supongo que podría decirse que soy celosa.
He buceado en sus palabras y me he descubierto celosa, por no ser yo quien ha compartido mañanas y tortitas contigo.
He compartido con vosotros, contigo y con ella, charlas, cafés y comidas. Pero aquel día los celos fueron sólo míos, cuando tú te quedabas detrás para besarla en privado.
También fui celosa el día que me dijiste aquello de "Nunca me ha hecho falta". Celosa de todas las ellas que te habían regalado la confianza para decirlo.
Y, pese a los celos, supe que no eras mío.
Y sólo quise tu felicidad.
Y lo sigo haciendo.

4 comentarios:
Tal cosa la honra.
Ya ve.
Y así el mundo gira, completamente desquiciado.
Pues sí... Ya ves.
Tortitas, hmmm.
Más que crear una etiqueta nueva para ese hombre, deberías buscar algo para hacer los domingos por la noche Ines.
Debes decirle basta, basta, basta. Cuantas veces sean necesarias.
Aclaro.
Tres etiquetas, tres hombres, tres incidentes de celos. Y ninguno de ellos me hace sentir orgullosa.
En cualquier caso, sí. Supongo que debería decir basta.
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