jueves, 10 de febrero de 2011

Reflexiones (IV)

Lo más difícil es refrenar las ganas. No abrir la ventanita para sólo decirte "hola" (aunque luego me pasaría horas). Intentar huir de mí misma para no pensar en otras formas de decirte que sigo aquí. Evitar decirte TODO lo que ya sabes.

Ayer ya la cagué. Ayer fui un poco esa yo que no sabe leer y que siente que no encaja con el resto de humanos.

I was already messed up before you came around.

2 comentarios:

Pétalo dijo...

La cagaste por qué? Pues si hija, refrenar las ganas es un autentico infierno. A mí a veces me ayudaba eliminarlo (sin bloquearlo) de la lista. Se puede recuperar en cualquier momento y así no le ves y te olvidas un poco.

Inés dijo...

A ver, igual no la cagué. Sólo me dio una de mis neuras. Y ya no le toca aguantar mis neuras.

Y no, tenerle ahí no va a cambiar las ganas. Que no es la única vía de contacto.

Pero gracias por el consejo :) Besos!